Sombra neonazi en la policía de Fráncfort

Vista del exterior de una comisaría en Fráncfort. /Efe
Vista del exterior de una comisaría en Fráncfort. / Efe

Suspendidos cinco agentes por difundir símbolos y mensajes racistas y amenazar a una abogada turcogermana con matar a su hija de dos años

JUAN CARLOS BARRENA

Al menos cinco policías de Fráncfort, la capital financiera de Alemania y la Unión Europea, son sospechosos de integrar una célula nacionalsocialista y de formar parte de una red neonazi en el seno de las fuerzas de seguridad germanas. Los cinco agentes, cuatro hombres y una mujer que ya han sido suspendidos, intercambiaban habitualmente mensajes de contenido racista y xenófobo, difundían simbología nazi y habrían amenazado incluso a una abogada con «sacrificar» como un corderito a su hija de dos años.

«Se trata de una historia muy grave que debemos abordar minuciosamente. Y parto del supuesto de que va a ser investigada intensamente y en profundidad», dijo este lunes el primer ministro del Estado federado de Hesse, el critianodemócrata Volker Bouffier, quien admitió «desconocer todavía su alcance» y si hay más agentes implicados, pero advirtió de que las autoridades actuarán de manera decidida. La Fiscalía de Fráncfort y la Oficina de Investigación Criminal (LKA) de Hesse han asumido el caso.

Los policías implicados fueron descubiertos casualmente por otros colegas de los servicios de seguridad del Estado que investigaban una red neonazi y se encontraron un chat de telefonía móvil en el que los agentes intercambiaban imágenes de esvásticas y otra simbología nazi prohibida en el país, fotografías de Adolf Hitler y textos xenófobos, no solo contra extranjeros sino también contra discapacitados.

Los puestos de trabajo de los agentes fueron registrados inmediatamente y sus ordenadores y móviles intervenidos. Los cinco son relacionados también con el envío de un fax amenazante anónimo a la abogada de Fráncfort de origen turco Seda Basay-Yildiz firmado con la abreviatura NSU 2.0, en referencia a la célula terrorista neonazi Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), responsable del asesinato de nueve extranjeros y una policía. Beate Zschäpe, única miembro del grupo con vida, fue condenada este verano a cadena perpetua por los crímenes cometidos entre 2000 y 2011.

«Con la máxima dureza»

Seda Basay-Yildiz representó en el proceso contra Zschäpe a familiares de las víctimas y ha defendido ante los tribunales a varios islamistas. Los investigadores del caso descubrieron que su dirección particular y datos personales, también los de su hija, habían sido solicitados al registro civil y el padrón de Fráncfort desde uno de los ordenadores de la comisaría en la que trabajaban los cinco sospechosos.

La letrada denunció que supo de la posible implicación de agentes en las amenazas a través de la prensa y no por las autoridades. «Habría preferido ser informada por la propia policía», dijo la abogada en declaraciones a los medios. Al parecer, la Policía de Fráncfort tampoco informó a la LKA sobre la carta con insultos y amenazas enviada a Basay-Yildiz el verano, ni tomó medidas para protegerla junto a su hija pequeña.

Entretanto, el Sindicato de Policía (GdP) ha exigido que los cinco agentes sospechosos «sean retirados sin compromiso alguno» del servicio. «A quien comparte y difunde ideología de extrema derecha, quien propaga xenofobia, amenaza con violencia repugnante y utiliza instrumentos policiales para sus actos no se le ha perdido nada en nuestra Policía, que actúa según la Constitución», dijo el presidente de la central, Oliver Malchow. El líder sindical exigió además que si se confirman los delitos los agentes suspendidos deben ser castigados «con la máxima dureza».

 

Fotos

Vídeos