Cita del PSOE con el PNV y los regionalistas cántabros el próximo miércoles

Pedro Sánchez (c), felicita al diputado Rafael Simancas (i) tras su intervención durante el pleno extraordinario. /Kiko Huesca (Efe)
Pedro Sánchez (c), felicita al diputado Rafael Simancas (i) tras su intervención durante el pleno extraordinario. / Kiko Huesca (Efe)

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Pedro Sánchez tiene previsto reunirse el próximo miércoles con los líderes del PNV y Partido Regionalista de Cantabria, aunque ni Andoni Ortuzar ni Miguel Ángel Revilla dijeron tener conocimiento oficial de la cita. La fecha fue aventurada por el ministro y secretario de Organización del PSOE, aunque dejó en el aire que pueda cambiarse el día en función de la agenda del presidente del Gobierno.

Ambas reuniones estaban previstas para la tercera semana de agosto, pero no se llevaron a cabo porque, según explicaron fuentes socialistas, Sánchez decidió concluir antes los contactos que mantiene desde hace varias semanas con diferentes organizaciones sociales, y tener cerrada la propuesta programática que presentará a los partidos. Un documento con 300 medidas al que la dirección del PSOE dará su visto bueno el próximo lunes.

Las citas, de todas maneras, parecen bastante encarriladas. El único diputado de los regionalistas cántabros ya votó a favor de la investidura en julio, y los seis del PNV se abstuvieron. Los nacionalistas vascos, creen en el PSOE, se reservan el paso de la abstención al voto favorable hasta que Sánchez logre cerrar un acuerdo con Unidas Podemos.

El Gobierno de Pedro Sánchez, además, se encargó de engrasar las relaciones con ambos partidos con la aprobación por parte del Ministerio de Fomento del primer paso para la construcción de la línea férrea que unirá Bilbao y Santander en 40 minutos, un proyecto que aún no tiene plazos de ejecución ni presupuesto, pero que se ha puesto en marcha.

Sánchez dejará en manos de Ábalos y de la portavoz en el Congreso, Adriana Lastra, los contactos de la próxima semana con los representantes de Esquerra Republicana y Junts per Catalunya. Solo Vox y EH Bildu quedarán fuera de las conversaciones para explorar los apoyos para la investidura.