Ciudadanos marca perfil propio y evita una foto conjunta con PP y UPN

Rivera con Esparza en la firma, este martes, de un documento conjunto en el Congreso. /JUAN CARLOS HIDALGO / EFE
Rivera con Esparza en la firma, este martes, de un documento conjunto en el Congreso. / JUAN CARLOS HIDALGO / EFE

Los populares y los liberales se comprometen por separado con sus socios navarros a romper con el PSOE en caso de que pacte el Gobierno foral con EH Bildu

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

PP y Ciudadanos suscribieron hoy con UPN un documento en el que exigen a Pedro Sánchez una rectificación en Navarra y advierten de que no alcanzarán «en el futuro ningún tipo de acuerdo» con el PSOE si negocia el Gobierno foral con «nacionalistas y proetarras». Pero lo hicieron por separado. Pese a ser integrantes de una misma coalición, Navarra Suma, no fue posible un encuentro a tres. Albert Rivera declinó una convocatoria conjunta, argumentó que su alianza electoral no fue con los populares y, si bien los papeles que firmaron fueron idénticos, sí hubo diferencias de matiz en el discurso.

El PP volvió a ofrecer a Sánchez la colaboración de los diputados de UPN en la sesión de investidura en caso de que en Navarra se facilite un Gobierno de la derecha y los socialistas no pacten con Geroa Bai ni acepten los votos de EH Bildu. Y, según sus cuentas, este movimiento le abriría al PSOE una vía a explorar para continuar en la Moncloa sin necesidad de buscar a los independentistas.

Cierto es que tienen que darse varias circunstancias. La primera, que se encaucen las negociaciones con Podemos. A partir de ahí, Casado da por sentado que a Sánchez no le costaría atraer a PNV, Compromís y Partido Regionalista de Cantabria. Además, garantiza que el veto a Bildu en Navarra le proporcionaría a los socialistas el respaldo de UPN. Y, en cuanto a Coalición Canaria, a su juicio siempre cabría la opción de hablar con este partido, por ahora reticente a participar en la reelección del jefe del Ejecutivo.

Mientras tanto, Rivera no entró en esta hipótesis e instó a Sánchez a no «marear la perdiz» y a negociar con «sus socios». Es decir, los de la moción de censura.