Errejón: «España está llena de cigarras que hacen ruido pero no trabajan»

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, interviene junto al candidato a la presidencia de la Comunidad por Más Madrid, Íñigo Errejón. / Ep

La alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, y el expodemista han dado el pistoletazo de salida a Más Madrid

AGENCIAS

El candidato de Más Madrid Comunidad, Íñigo Errejón, ha criticado los discursos propios de «cigarras que hacen mucho ruido» ahora que se han convocado las elecciones generales. Frente a ellas él propone «un gobierno de hormigas que trabajan», que sustituya las «zancadillas» entre instituciones por la «colaboración».

Errejón ha llegado a La Nave de Villaverde con Manuela Carmena a las 12 horas y con un aforo de unas 2.000 personas completo. A ritmo del 'Respect', de Arteha Franklin, y con una enorme ovación, Errejón y la alcaldesa han subido al escenario, ella con su silla de ruedas, empujada por la primera teniente de alcalde, Marta Higueras. Con este acto, pistoletazo de salida de Más Madrid, el candidato autonómico ha señalado que se ha demostrado que son capaces de «reinventarse una y mil veces para convencer a una mayoría de madrileños y madrileñas».

Con las elecciones de mayo se trata de poner fin a un modelo en el que en la Puerta del Sol no hay un gobierno sino «un comité de oposición al Ayuntamiento para que no saliera nada de lo que hacía». Cree Errejón que no hay que perder mucho tiempo en definir qué es Más Madrid o qué son los otros sino que hay que centrarse en qué se quiere hacer en la ciudad y en la Comunidad. Su reto es hacer de la región un «colegio universal», lo que ha sido contestado con una gran ovación. «Somos de izquierdas pero lo más importante es la igualdad, que empieza con la educación», ha remachado.

«Esto no es para la gente que piensa como nosotros, es para el conjunto de los madrileños y madrileñas», ha rematado continuando con la idea expuesta por Carmena. Se trata de, «en medio de los insultos y los ruidos, unir a madrileños y madrileñas por la igualdad, la prosperidad y la justicia social».

«Queremos volver a reunir a madrileños y madrileñas» después de que hayan sido separados por las «políticas de los pelotazos y la improvisación» y más cuando soplan aires en España que pretenden repartir carnets de buenos y malos españoles. «Pero Madrid es otra cosa, Madrid siempre ha sido puerto seco de encuentro, donde la gente viene de lugares diferentes pero no se les pregunta de dónde vienen porque sólo quieren convivir en una ciudad solidaria, rica, próspera, tolerante y libre», ha definido.

La educación como declaración de intenciones

Carmena ha comenzado sus palabras abordando la educación como una de las políticas públicas fundamentales que ha puesto del revés el Ayuntamiento, una línea argumental que ha aplaudido el candidato de Más Madrid a la Comunidad. «Antes de contar nada sobre la ideología empezamos por hablar de educación infantil porque es una declaración de intenciones», ha remarcado.

El modelo del Ayuntamiento que quiere clonar en la Comunidad --prima el proyecto educativo, no el precio, con menús con productos de proximidad, con la introducción de la pareja educativo, construyendo nuevas escuelas-- no tiene nada que ver con «el del señor (Francisco) Granados, que por cada escuela que amañaba se llevaba un millón de euros».

Que a la violación se le llame violación

También ha sido preguntado por las acciones que implementaría contra la violencia machista. En este punto, Íñigo Errejón ha asegurado que el movimiento feminista «es el mejor soplo para democratizar el país» y ha instado a recuperar parte de los servicios asistenciales en este ámbito que han sido privatizados por el Gobierno regional, además de ofrecer alternativas habitaciones a las víctimas de la violencia y destinar fondos públicos a la formación de policías y jueces.

«No queremos sufrir sentencias vergonzosas que pertenecen más al siglo XIX que al XXI. Hay que cambiar la ley (aunque esto trascienda las competencias autonómicas) para que todas las violencias sexuales sean tratadas como tal y que a la violación se le llame violación», ha defendido. Otra de sus propuestas es que todas las consejerías cuenten con unidades de género. Se trata, en definitiva, no sólo de colocarse un lazo morado en la solapa sino de acompañar las acciones «con dinero, con recursos, para erradicar la violencia contra las mujeres».

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