La fuerza militar española extrema la seguridad tras los dos ataques suicidas contra su base en Malí

La fuerza militar española extrema la seguridad tras los dos ataques suicidas contra su base en Malí

Es la primera vez que se registra un atentado de estas características contra el centro de entrenamiento de Koulikoro, donde se encuentran unos 300 efectivos, según el EMAD

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

La Fuerzas Armadas españolas presentes en Malí han extremado las medidas de seguridad tras los dos ataques suicidas sufrido en la madrugada del pasado domingo. El atentado, en el que fallecieron dos terroristas y dos soldados malienses resultaron heridos, es el primero de estas características que se registra en el centro de adiestramiento de Koulikoro, a 60 kilómetros al norte de Bamako.

Según ha detallado hoy el Estado Mayor de la Defensa, el ataque de los dos vehículos 'pick-up' tuvo lugar a las 3 de la madrugada del domingo y duró algo más de una hora. Al llegar a las inmediaciones del centro, los ocupantes de uno de los todoterreno se bajaron del mismo y empezaron a disparar desde las proximidades de una de las puertas de acceso secundarias. Posteriormente, los vehículos se dirigieron al acceso principal.

Los militares españoles que se encontraban de guardia, junto con los soldados malienses, repelieron el primero de los vehículos, lo que habría provocado que el conductor detonara el explosivo de su chaleco, mientras que el segundo, al ver que el primero no pudo penetrar en el campamento, hizo explosión de la carga en las inmediaciones de la puerta del centro, sin causar grandes daños.

Gracias a la rápida actuación de los componentes de la Fuerza de Protección española –pertenecientes a la brigada 'Galicia' VII– y la coordinación con los militares malienses no hubo que lamentar ninguna víctima mortal y se evitó que el número de heridos fuera mayor.

En estos momentos, continúa la investigación en la zona de los hechos. Los militares desplegados -España aporta unos 300 efectivos- trabajan para reparar los daños y recuperar la normalidad cuanto antes. La misión de la Unión Europea en Mali tiene como finalidad el entrenamiento de las tropas malienses para que puedan hacerse cargo de su seguridad y recuperar los territorios del norte del país, foco del terrorismo internacional tras la guerra de Libia.

El Ministerio de Defensa maliense ha pedido a la población estar alerta y ha asegurado que la situación está bajo control de las fuerzas de seguridad. Así, ha prometido que no escatimarán esfuerzos para localizar y entregar a la justicia a los responsables y sus cómplices, según la agencia local Malijet.

El norte de Malí es una región convulsa con presencia de tropas francesas desde la revuelta tuareg de 2013, que rápidamente fue secuestrada por grupos yihadistas, lo que provocó la intervención militar de París en su antigua colonia. La inestabilidad se ha extendido en los últimos meses hacia la zona centro del país.