Dos mandos de los Mossos testifican en el juicio con el futuro de Trapero en juego

El comisario Ferrán López acompaña al mayor Josep Lluís Trapero en la Audiencia Nacional./EFE
El comisario Ferrán López acompaña al mayor Josep Lluís Trapero en la Audiencia Nacional. / EFE

Ferrán López fue el comisario nombrado por el Gobierno tras el 155 y Molinero, el hombre del mayor procesado en las reuniones previas al 1-O

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Dos mandos de los Mossos d'Esquadra durante el 'procés' secesionista en Cataluña protagonizarán la octava semana del juicio en el Tribunal Supremo, cuyas sesiones comienzan mañana. Se trata de los comisarios Ferrán López, en quien el mayor Josep Lluís Trapero delegó las reuniones de coordinación para impedir el referéndum y que acabó comandando el cuerpo tras la intervención de la autonomía catalana, y de Juan Carlos Molinero, jefe de Coordinación Territorial durante los incidentes del 20 de septiembre de 2017 en Barcelona y en la consulta del 1 de octubre siguiente. López y Molinero son los nombres propios del listado de medio centenar de testigos que comparecerán hasta el jueves, en su mayoría guardias civiles y policías nacionales que fueron movilizados con motivo del 1-O.

Ambos comisarios de los Mossos están siendo investigados en un juzgado de Cornellà (Barcelona) por la presunta pasividad de la cúpula policial catalana ante la consulta, declarada ilegal por el Tribunal Constitucional días después. Por lo tanto, dada su condición procesal se les permite acogerse a su derecho a no declarar pese a acudir al juicio como testigos este miércoles.

En el caso de López, en la actualidad es adjunto de la Prefectura de los Mossos que comanda Miquel Esquius desde el pasado julio, poco después de presentar su renuncia como jefe de la policía catalana al conseller de Interior, Miquel Buch. El comisario, además, fue el representante del cuerpo en las reuniones de planificación entre las fuerza de seguridad del Estado para impedir el referéndum. Unas citas marcadas por el desencuentro entre Trapero y el coronel Diego Pérez de los Cobos, coordinador del dispositivo.

Reunión y detención

En el caso de Molinero, es el actual responsable de la Comisaría Superior de Movilidad y su testimonio puede ser relevante para analizar el papel de la policía catalana ante el 1-O, como miembro del círculo de comisarios de Trapero. Sobre todo, para dar más luz a la crucial reunión del 28 de septiembre, en la que, según relató el propio mayor, advirtieron a Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Joaquim Forn del riesgo de desórdenes públicos y les emplazaron a cumplir la ley y la Constitución. Aunque no tan detallada, fue una versión parecida a la dada por los comisarios Emili Quevedo y Manel Castellví.

Otro asunto que sondearán las defensas, sobre todo la del procesado Joaquim Forn, exconsejero de Interior, será los detalles del plan que Trapero -acusado de un delito de rebelión en la Audiencia Nacional: se enfrenta a 11 años de prisión- declaró tener preparado para detener a Puigdemont y al resto de consejeros tras la declaración unilateral de independencia (DUI).

Además de estos dos testigos, mañana abrirá los interrogatorios el inspector jefe de la Brigada Provincial de Información de la Policía, uno de los responsables del diseño del operativo del referéndum en Barcelona. A este oficial le seguirán dos guardias urbanos de Badalona, en relación con un episodio que sucedió en esta ciudad antes del 1-O, cuando, según la Fiscalía, el presidente de Òmnium Jordi Cuixart -procesado por rebelión- extrajo de un coche patrulla unos carteles de propaganda.