Las mentiras del 1-O

Las mentiras del 1-O
EFE

El independentismo fomentó la tensión antes y después del 1-O con mensajes que se han demostrado falsos

ANDER AZPIROZ y CRISTIAN REINOMadrid

El camino hasta el referéndum ilegal del 1 de octubre estuvo jalonado por una multitud de falsedades que los dirigentes independentistas utilizaron para vender una idílica república independiente.

'Catexit'. En los inicios del desafío soberanista, sus impulsores no se cansaron de asegurar que la república seguiría formando parte de la Unión Europea. Nada más lejos de la realidad. Una Cataluña independiente quedaría automáticamente fuera del club comunitario. Para ser parte de la UE, la nueva república debería abrir un proceso de adhesión que duraría años y que necesitaría para concluir de forma satisfactoria del visto bueno de España.

Éxodo financiero. «No se marchará ningún banco de Cataluña», repetían Mas y Carles Puigdemont. Pero la salida de empresas fue masiva antes y después del 1 de octubre. Planeta, la Caixa, Sabadell, Naturhouse, Adeslas, Codorniú...

«Todo a punto». Según se insistió, todo estaba preparado para que la república echara a andar. La aplicación del artículo 155 sin cortapisas demostró que no existía estructura alguna (hacienda propia, control de infraestructuras básicas, apoyo internacional...)

Una mayoría a favor. Es uno de los mantras del 'procés': Todos los catalanes son partidarios de la independencia. Son menos del 50%, como se demuestra elección tras elección.

«España nos roba». Uno de los mensajes que más ha calado. Según el soberanismo, España se queda con 16.000 millones anuales recaudados en Cataluña. Josep Borrell lo ha desmontado en base a un informe de la propia Generalitat.

300 años de opresión. El ansia por la república comenzó en la Guerra de Sucesión (1701-1715). Mentira. Una parte de los catalanes (no todos) apoyó a uno de los dos aspirantes al trono de España, que, de vencer la contienda, no hubiese concedido la independencia.

¿Un millar de heridos? Las imágenes de las cargas hablan por sí solas. No obstante, la cifra de 1.000 heridos no es compatible con la de 90 atendidos en hospitales.

Un referéndum legal. Papeletas impresas en casa, censo universal, falta de interventores independientes...

Especial 1-0

 

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