La mochila de la corrupción lastra el despegue de Pablo Casado

Casado, durante un acto de la campaña electoral de 2018. /José Manuel Pedrosa (Efe)
Casado, durante un acto de la campaña electoral de 2018. / José Manuel Pedrosa (Efe)

El líder del PP debe cargar con casos judiciales de sus antecesores que lastran su labor opositora

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

El liderazgo de Pablo Casado en el Partido Popular (PP) tendrá que acostumbrarse a convivir en los próximos meses con una mochila cargada de causas relacionadas con la corrupción. La herencia judicial recibida por el presidente de los populares volvió a irrumpir esta semana con fuerza con la investigación abierta a Esperanza Aguirre en el 'caso Púnica'. Una noticia bomba que lastra su labor opositora a escasas dos semanas de conocerse si los españoles vuelven de nuevo a las urnas en noviembre.

El equipo de Casado admite que la corrupción es una de las causas del peor momento de las siglas del PP desde su refundación hace ahora treinta años. No obstante, los 69 diputados obtenidos en las generales del 28 de abril se explican, más allá de la gestión de la crisis económica o de Cataluña, por la pervivencia del efecto arrastre de los casos que pusieron fin al Ejecutivo de Mariano Rajoy.

El argumentario de la nueva cúpula de Génova 13 para distanciarse de sus antecesores se resumía en un punto: «Estamos hablando de causas de hace diez años y nosotros no estábamos aquí entonces». Sin embargo, los esfuerzos del diputado por Ávila de trazar una línea roja con el pasado saltaron por los aires tras conocerse la citación el próximo 18 de octubre de Aguirre, su madrina política. Según el juez, la expresidenta regional está investigada por su «papel decisivo y esencial» en la gestión de la presunta financiación irregular del PP de Madrid, que se desarrolló entre 2006 y 2012, al menos, para fortalecer su figura política y pagar parte de los gastos de campaña de dos elecciones autonómicas.

En enero pasado, en la presentación de sus candidatos a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, Casado le dedicó unas cariñosas palabras a Aguirre. Reivindicó con fuerza «la escuela del pico y pala», el lema con el que ésta vendía su gestión cuando estaba al frente del Gobierno madrileño. Pero ocho meses después, una resolución judicial se entrome en su incipiente liderazgo. Ello pese al balón de óxigeno que ha supuesto la absolución del partido -como persona jurídica- del delito de daños informáticos en la causa de los ordenadores destruidos usados por Luis Bárcenas. Una sentencia conocida el pasado miércoles.

De 'Gürtel' a 'Kitchen'

Lejos de ser un hecho puntual, el PP se enfrenta en las próximas semanas a una catarata de declaraciones en el 'caso Púnica', la «gigantesca red» de tráfico de influencias que afecta a varios municipios y comunidades. Entre el 19 de septiembre y el 18 de octubre comparecen en la Audiencia Nacional más de una treintena de investigados en la pieza separada de la financiación «opaca» de los populares madrileños. Entre ellos, tres expresidentes autonómicos: Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes e Ignacio González; dos exconsejeros, Manuel Lamela y Juan José Güemes; o el extesorero de la formación regional, Beltrán Gutiérrez, el guardián de los secretos del partido.

De forma paralela, otro juzgado de la Audiencia prosigue con la instrucción de la pieza separada de 'Gürtel' sobre la 'caja B' del PP nacional. La fecha límite de las pesquisas es el 28 de agosto de 2020 debido al «gran volumen de investigados y de documentación pendiente de analizar», según fuentes jurídicas. Más allá de las sorpresas que esta causa podría deparar en el próximo año, el partido de Casado mira de reojo los 1,2 millones que tuvo que depositar de fianza ante la posible responsabilidad civil en caso de una condena. En caso de confirmarse, supondría un importante agujero para sus maltrechas cuentas después de los malos resultados electorales (pérdida de fondos públicos).

Al frente de 'Gürtel' se suma el próximo pronunciamiento del Tribunal Supremo sobre los recursos contra la sentencia que desalojó a Rajoy de la Moncloa, la misma por la que Bárcenas está en prisión. También están las vistas sobre otras piezas de esta trama liderada por Francisco Correa ('Visita del Papa a Valencia', por ejemplo) o las diligencias abiertas por dos juzgados sobre ramificaciones del 'caso Villarejo'.

En concreto, si ex altos cargos del PP contrataron al comisario jubilado para hacerse con documentación confidencial de Bárcenas sobre la contabilidad paralela. Una operación llamada 'Kitchen' que se nutrió de fondos reservados del Ministerio del Interior bajo la gestión del popular Jorge Fernández Díaz. Otra herencia del pasado que amaga con lastrar el mandato de Casado.