La muerte del pequeño Julen se investigará como un homicidio por imprudencia

La muerte del pequeño Julen se investigará como un homicidio por imprudencia

El Instituto de Toxicología espera tener en ocho o diez días los resultados de estudios realizados al menor fallecido

JUAN CANO , ALVARO FRÍAS y FERNANDO TORRESMálaga

La muerte del pequeño Julen tras caerse al interior de un pozo en la sierra malagueña de Totalán cuando disfrutaba de un día de campo con su familia se investigará inicialmente como un homicidio por imprudencia recogido en el artículo 142 del Código Penal.

La causa existente en el Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga se abrió el mismo día de autos –13 de enero– por la desaparición del pequeño. Dado que la familia aseguraba que lo había visto caer dentro del pozo, se activó inmediatamente el operativo de rescate, que terminó siendo el mayor en la historia de España.

Según las fuentes consultadas por este periódico, a partir de aquel día, el de la caída, se abrieron dos líneas de investigación. La primera, desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, se centró en comprobar si se habían solicitado los permisos para la perforación del pozo de prospección, si este se selló correctamente y si el dueño de la parcela pidió autorización para el rebaje y el movimiento de tierra que allí se llevó a cabo, y que pudo ser la causa de que el sellado –que el pocero asegura haber hecho– desapareciera. La conclusión, según las fuentes, fue que no habían tramitado los permisos correspondientes en ninguno de los casos.

La calificación puede variar ante cualquier avance en las pesquisas o con la autopsia

La otra vía de investigación se centró en la desaparición en sí misma. Los agentes, en este caso de la Unidad de Policía Judicial, tomaron declaración como testigos a todas las personas que estaban en la parcela cuando sucedieron los hechos –padres, prima del padre, y el novio de ésta y dueño de los terrenos– y también a la pareja de senderistas que acudió en su ayuda.

Ahora, tras el hallazgo del cadáver del pequeño, la causa se transformará, al menos inicialmente, en una investigación por homicidio imprudente, como ayer publicó 'El Mundo', sin menoscabo de que la calificación pueda variar ante cualquier avance en las pesquisas o en los resultados de los estudios complementarios a la autopsia, que se espera puedan estar antes de un mes.

Las fuentes indicaron que, con lo actuado hasta el momento, todavía queda por determinar si esa imprudencia es grave –pena de uno a cuatro años de prisión– o leve –de tres a 18 meses de multa–, a lo que habría que sumar una responsabilidad civil que también iría en dos vías: la indemnización a los padres y, si el Abogado del Estado lo reclama, el coste del operativo de búsqueda, cuyo importe, que aún no se ha terminado de calcular, será millonario.

La otra clave de la investigación está en el tapón bajo el que quedó atrapado el pequeño Julen, quien según la autopsia murió el mismo día de la caída. La Guardia Civil ha tomado muestras de diferentes estratos de ese terreno –hay que recordar que se consiguió succionar unos 70 centímetros del mismo– para comprobar si corresponde a las paredes del pozo. El propio delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, avanzó en rueda de prensa que la principal hipótesis de trabajo es que el tapón se habría formado por un desprendimiento de tierra provocado por el arrastre del niño en su caída.

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