Un muerto y tres heridos graves en un accidente provocado por un vehículo en sentido contrario en la A-8

Imagen de uno de los vehículos siniestrados./DYA BIZKAIA
Imagen de uno de los vehículos siniestrados. / DYA BIZKAIA

En uno de los coches viajaba un matrimonio, ella embarazada, con un niño | El fallecido es un hombre de 84 años

ANA DEL CASTILLO y DANIEL MARTÍNEZSantander

Un vecino de Orejo (Cantabria) de 84 años ha fallecido esta mañana en un choque frontal provocado por el vehículo que él mismo conducía en sentido contrario por la A-8, a la altura de Hoznayo, en dirección Santander. Otras tres personas -un matrimonio, ella embarazada de tres meses, con una niña de 13 años- se encuentran en estado grave, aunque no se teme por sus vidas.

Hasta el lugar del accidente, que se produjo cerca de las nueve y media de la mañana, se han desplazado agentes de la Guardia Civil de Tráfico, dos dotaciones de bomberos de Santander -que han tenido que excarcelar al otro conductor, el que más grave se encuentra-, servicios sanitarios del 061 y mantenimiento de carreteras.

Por el momento, lo que se sabe es que el 112 fue alertado cerca de las nueve y cuarto de la mañana de que un vehículo modelo Focus que circulaba en sentido contrario por la A-8, en el punto kilométrico 194. Diez minutos después, -en el 197- se produjo el accidente.

Los servicios de emergencias continúan en el lugar del siniestro y la Guardia Civil de Tráfico ha cortado la A-8, en el kilómetro 197. El desvío se produce hacia la salida de Hoznayo y se retoma en la siguiente entrada a la autovía.

Los agentes de tráfico barajan, de momento, dos hipótesis: que el conductor cogiera mal la salida a la altura de Solares o que se incorporara erróneamente a la vía por el polígono de Orejo.

Un convoy de la DYA Vizcaya se dirigía hacia Asturias, a una prueba de montaña, cuando fue testigo del accidente. El equipo de ocho personas paró, cortó el tráfico y atendió en primera instancia a las víctimas, certificando el fallecimiento del octogenario cántabro, que «presentaba heridas incompatibles con la vida».