Orden de movilización general de los Mossos por el «aumento de la conflictividad social»

Imagen que los CDR comparten a través de las redes alentando a la movilización para el 21-D/
Imagen que los CDR comparten a través de las redes alentando a la movilización para el 21-D

Los CDR aumentan la presión en la calle con un llamamiento a los estudiantes a secundar las protestas el 21-D

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

La Generalitat comienza a ser consciente de la gravedad de la situación que parece avecinarse el próximo 21 de diciembre, no solo en Barcelona, sino en toda Cataluña. El comisario jefe de los Mossos d' Esquadra, Miquel Esquius, ha ordenado la movilización general del cuerpo autonómico y ha reclamado a todas las comisarías información sobre los efectivos disponibles para poner en marcha un macro-operativo de seguridad que comenzará a las 6 de la mañana del jueves, que se extenderá durante todo el viernes y que no tiene fecha de finalización.

La Jefatura de los Mossos asegura haber «constatado un previsible incremento de las movilizaciones de la ciudadanía, así como el riesgo de aumento de la conflictividad social» por la celebración del Consejo de Ministros en la ciudad condal. Es por ello que Esquiu anticipa que va a haber un «necesario cambio de planificación de jornada y horario de trabajo de los miembros de los Mossos».

El dispositivo de la policía autonómica para esa jornada se cerrará el próximo lunes con una resolución de Andreu Martínez , Director General de los Mossos, pero mandos de la institución ya avanzan que será un operativo similar al puesto en marcha con motivo del referéndum del 1 de octubre del pasado año.

En esa misma línea, algunas fuentes ya anticipan que el despliegue podría alcanzar los 8.000 efectivos, prácticamente la mitad de los efectivos del cuerpo. Un contingente al que se unirán los cerca de mil efectivos de Policía y Guardia Civil (la mayoría antidisturbios de las UIP, UPR y GRS) que el Ministerio del Interior desplazará a Cataluña. De confirmarse estas cifras, todavía provisionales, será un operativo de seguridad que duplicará en número el despliegue del pasado domingo en Madrid para la final de la Copa Libertadores.

Maraña

La inquietud es creciente en Interior y la Jefatura de Mossos. Y es que según se acerca el 21-D ya hay una verdadera maraña de llamamientos a las movilizaciones de todo tipo. El último fue el del comité central de los CDR a los estudiantes para que se unan a las protestas. «El 21-D toca vaciar las aulas, toca hacer historia sin pupitre, toca levantar los puños al viento y ganar», instaron desde la jefatura de los CDR, bajo los lemas «desbordémoslo», «tumbemos el régimen» y «el 21-D seremos ingobernables».

Los CDR tienen intención de manifestarse directamente en las cercanías de la Llotja de Mar de Barcelona donde se celebrará el Consejo de Ministros. La Asamblea Nacional Catalana, por su parte, ya ha convocado una concentración de vehículos en el centro de Barcelona mientras guarda en secreto por el momento otras acciones de protesta. Òmnium Cultural tiene previsto ese viernes convocar un «consejo popular de ministros» para mostrar su rechazo a la visita del Gobierno.

Fuera de la ciudad de Barcelona preocupa la posible actuación de los CDR en las autopistas y su brazo más radical, los autodenominados Grupos Autónomos de Acción Rápida (GAAR), que han llamado a realizar sabotajes generalizados contra autovías, trenes y centros de comunicación. La fuerza real de los GAAR, un grupo inédito hasta ahora y que nunca antes ha entrado en acción, es una verdadera incógnita para las fuerzas de seguridad.