El Parlament pone contra las cuerdas a Torra y exige elecciones o una moción de confianza

El presidente de la Generalitat Quim Torra, durante su comparecencia este miércoles en el pleno del Parlament. / Efe

El soberanismo pierde la mayoría en la Cámara ante la falta de apoyo de la CUP, pero el president se niega al adelanto de los comicios

CRISTIAN REINOBarcelona

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, sufrió este jueves la primera gran derrota parlamentaria de su mandato, un revés que le deja contra las cuerdas, prácticamente reprobado y con un apoyo lalejado de la mayoría con la que fue investido hace once meses. La Cámara catalana aprobó una moción impulsada por el PSC que insta al jefe del Ejecutivo catalán a convocar elecciones o a someterse a una moción de confianza.

Se trata de una votación simbólica y sin efectos vinculantes, pero de fuerte carga política porque escenifica la debilidad de JxCat y Esquerra. Es el segundo síntoma de crisis del Gobierno catalán, que a finales de febrero renunció a llevar los Presupuestos al Parlamento por temor a que fueran tumbados. Torra anunció que desoirá la moción porque convocar elecciones en estos momentos sería una «irresponsabilidad». Aunque ya no podrá utilizar una de sus frases favoritas -«solo obedezco al Parlamento catalán»- sin que la oposición le recuerde la moción aprobada este jueves. No solo en este aspecto se desdice. En agosto, por ejemplo, afirmó que los gobiernos dimiten si no consiguen aprobar sus presupuestos.

Según la moción, el «Parlament constata la inoperancia del Govern, la falta de presupuestos y la pérdida de la mayoría y por estos motivos reclama al president que de manera inmediata se someta a una cuestión de confianza o convoque elecciones». La resolución arrojó un resultado muy ajustado de 62 a 61 a favor de los grupos de la oposición. Respaldaron que Torra convoque elecciones el PSC, Ciudadanos, los comunes y el PP. La CUP volvió a ser decisiva. Si hace un año su respaldo a la investidura del president fue determinante, este jueves decidió no votar, como gesto de rechazo a los socialistas, pero con el mismo argumento permitió que la moción prosperase.

«Ambición intacta»

Torra se negó a reconocer la derrota. «Ciudadanos, PSC, comunes, PP y el voto de calidad de (Pablo) Llarena suman fuerzas para pedir que convoque elecciones. Continuamos gobernando con toda la ambición republicana intacta», fue su respuesta. «El Govern mantiene el mismo apoyo que tuvo en la investidura, por lo que políticamente la moción ha sido rechazada por el Parlament», afirmó JxCat.

El argumento de los nacionalistas se basa en que los cuatro diputados suspendidos (Carles Puigdemont, Josep Rull, Jordi Turull, Jordi Sànchez) por el juez Llarena no pudieron participar en la votación, por lo que el resultado estaba «adulterado». El PSC replicó que Oriol Junqueras y Raül Romeva, de Esquerra, también fueron suspendidos, pero «sí pueden votar porque designaron un sustituto». Razonamiento que JxCat rechazó porque supondría admitir de facto la suspensión. Además, los cuatro diputados que este jueves no votaron tampoco lo hicieron en la investidura de Torra.

Con la presión cada vez mayor de la oposición y sin mayoría absoluta, pues la CUP ya no apoya al Gobierno catalán salvo para una eventual declaración de independencia, la convocatoria de elecciones en Cataluña ya solo es cuestión de tiempo. Quim Torra y Pere Aragonès pactaron mantener el Govern vivo hasta conocer la sentencia contra los líderes del 'procés'. A partir de ahí, y con el resultado de la triple cita electoral de abril y mayo en la mano, la guerra entre JxCat y ERC será ya sin cuartel.

Los republicanos acusan a Torra de no querer gobernar y están convencidos de que en cuanto JxCat repunte algo en las encuestas, el presidente de la Generalitat llamará a los catalanes a las urnas. Los postconvergentes, mientras, acusan a los republicanos de preparar una reedición del tripartito de izquierdas con el PSC y los comunes, en esta caso liderado por ellos.

El último presidente de la Generalitat que se sometió a una moción de confianza, como señala la moción aprobada, fue Carles Puigdemont en septiembre de 2016. La planteó después de que la CUP tumbara sus Presupuestos. Ganó la moción por los pelos gracias a la promesa del «referéndum o referéndum».

Baleares vota sobre monarquía o república

La Delegación del Gobierno en Baleares dio el visto bueno a las consultas simbólicas sobre monarquía y república en Mallorca que están programadas para celebrarse en varios municipios este fin de semana. La Delegación considera que «no se aprecian elementos previos» que «puedan obstaculizar» su desarollo al amparo de la ley de reunión.

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