La policía detiene en Cullera a un prófugo multimillonario que huyó de Polonia

Imágenes cedidas por la Policía Nacional del momento del arresto.

El fugitivo arrestado causó una crisis en el Gobierno de su país tras difundir grabaciones ilegales a políticos y empresarios

JAVIER MARTÍNEZValencia

La policía detuvo el viernes en la localidad valenciana de Cullera a uno de los fugitivos más buscado por las autoridades polacas, Marek Falenta, que fue condenado a dos años y seis meses de prisión por el Tribunal Regional de Varsovia al considerarlo culpable del llamado escándalo de las escuchas ilegales en Polonia. Las grabaciones divulgadas en un semanario causaron una crisis en el Gobierno de Donald Tusk en 2014.

Según la investigación policial, Marek realizó escuchas y grabaciones ilegales durante dos años en las zonas VIP de un restaurante en la ciudad de Varsovia, con la colaboración de dos camareros, para conseguir información confidencial sobre políticos, empresarios y funcionarios públicos; y todo ello con el ánimo de lucrarse, aunque él siempre declaró que era inocente. Tras ser juzgado y declarado culpable por estos hechos, el veredicto se hizo público en diciembre de 2017, pero el abogado de Marek solicitó un aplazamiento de la ejecución de la pena, y poco después, el condenado huyó con el fin de evitar la cárcel.

La operación 'Récord' comenzó el pasado día 1 de abril, días después de que las autoridades polacas emitieran una orden europea de detención contra Marek por delitos contra el orden público y la seguridad del Estado. Desde ese momento, agentes del Grupo de Localización de Fugitivos de la Policía Nacional iniciaron una investigación para buscar al prófugo en estrecha colaboración con la policía polaca.

Gracias a la coordinación y al intercambio de información de los agentes de ambos países, la policía logró localizar el rastro del fugitivo en Cullera, concretamente en un piso de lujo, donde residía de forma discreta en compañía de su pareja. Marek no utilizaba su teléfono móvil ni tarjetas de crédito y pagaba su gastos en España con dinero en efectivo para impedir que la policía siguiera su rastro. Tras localizar su domicilio en un bloque de apartamentos en Cullera, varios agentes de paisano montaron un operativo de vigilancia en los alrededores para detenerlo, pero el fugitivo apenas salía a la calle.

Cuando los policías acudieron a la vivienda, la pareja de Marek pidió a los agentes que entraran con urgencia, porque el prófugo amenazaba con saltar al vacío desde el balcón de la novena planta tras detectar la presencia policial. Después de unos minutos de nerviosismo y tensión, los agentes lograron convencerlo para que depusiera su actitud y lo detuvieron sin más incidentes. Los policías llegaron a activar el protocolo de aviso a un negociador de la policía, según informaron fuentes del Ministerio del Interior, aunque los agentes del Grupo de Localización de Fugitivos consiguieron resolver la situación con diligencia y prontitud.

El prófugo arrestado es un multimillonario polaco que comenzó su carrera profesional con 22 años tras convertirse en un especialista en inversión. Marek es propietario de numerosos inmuebles en las ciudades más grandes de Polonia y en 2013 ocupó el número 67 en la lista de Wprost (las 100 personas más ricas de este país). Antes del escándalo de las escuchas, el fugitivo fundó la empresa Electus, que se dedica a la compra de deudas de gobiernos locales y hospitales públicos, y creó un fondo de inversión con su nombre. También inició proyectos innovadores y llegó a tener acciones en cerca de 30 compañías.