Puigdemont, más cerca de poder ser investido aunque no acuda al Parlamento

Puigdemont da un discurso. /Reuters
Puigdemont da un discurso. / Reuters

La CUP insiste en que su único candidato a la presidencia de la Generalitat es el líder de JxCat

CRISTIAN REINOBarcelona

Paso a paso, el independentismo avanza en su propósito de investir a Carles Puigdemont a lo largo de la legislatura. No es un objetivo inmediato, pues el 22 de mayo, fecha límite para la elección de un presidente antes de que muera la legislatura, está a la vuelta de la esquina. Pero sí a medio y largo plazo, en cuanto se despeje la situación judicial del expresidente de la Generalitat, pendiente de que se resuelva su entrega de Alemania a España.

La intención de los secesionistas, sobre todo de JxCat y la CUP, es investir a Puigdemont a distancia, extremo que la ley no permite y que el Tribunal Constitucional vetó expresamente. Por ello, JxCat ha puesto toda la carne en el asador con la reforma de la ley de la Presidencia de la Generalitat para, llegado el caso, tener las herramientas para poder reelegir al jefe de filas nacionalista esté donde esté, en Bruselas, Berlín o en una prisión madrileña.

La tramitación parlamentaria de esta reforma legal transcurre al mismo ritmo que la política catalana: mirando de reojo a lo que pasa en los tribunales. JxCat impulsó el cambio en la ley en febrero y ya se han dado una quincena de pasos reglamentarios, entre otros el que aprobó hoy la Mesa del Parlamento, que aceptó a trámite las enmiendas a la reforma de la ley.

El texto que los secesionistas quieren aprobar dice que «en caso de ausencia o enfermedad del candidato, el pleno puede autorizar que el debate de investidura se celebre sin la presencia o sin la intervención del candidato que puede presentar el programa y solicitar la confianza de la Cámara por escrito o mediante cualquier otro medio previsto en el reglamento». Además, JxCat pretende que el Gobierno pueda celebrar sus reuniones por videoconferencia sin que sus miembros estén en el Palau.

Reforma impugnada

Fuentes parlamentarias dan por hecho que JxCat, Esquerra y la CUP aprobarán este nuevo marco legal, aunque también está casi cantado que será impugnado por el Gobierno y suspendido por el Constitucional con lo que la investidura de Puigdemont volverá estar en entredicho. Los independentistas, en cualquier caso, insistieron hoy en que esa es su intención. Lo hizo el presidente del Parlamento, Roger Torrent, que defendió la candidatura de Jordi Sànchez, pero también la de Carles Puigdemont.

También la CUP, que ayer se reunió con el expresidente catalán en Berlín, quien se siente fuerte, hasta el punto de que aumenta el temor a que su tentación sea aprovechar el tirón que le ha dado la justicia alemana para provocar elecciones y presentarse como el auténtico líder del independentismo. Esos temores existen en Esquerra, que desea que el independentismo se ponga manos a la obra para formar un gobierno efectivo cuanto antes. Fuentes republicanas dan casi por seguro que el juez Pablo Llarena no permitirá la investidura de Sànchez, lo que en principio dará paso a la elección del candidato viable. «El Estado nos lo pone cada vez más difícil» para intentar volver a una cierta normalidad, criticaron desde Esquerra.

 

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