Sánchez aparca la reforma del delito de rebelión prometida en la oposición

Pedro Sánchez./Ballesteros (Efe)
Pedro Sánchez. / Ballesteros (Efe)

El presidente del Gobierno defiende ante Esquerra sus gestos de «distensión» y pide a la Generalitat que abandone la vía unilateral

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Pedro Sánchez no tiene ninguna prisa por hacer efectiva la que quizá fue su última propuesta estrella como líder de la oposición, la reforma del Código Penal para adaptar el delito de rebelión a actuaciones como las impulsadas desde la Generalitat de Cataluña para declarar la independencia. Lo ha dado a entender hoy, durante la sesión de control al Ejecutivo en el Congreso la ministra de Justicia, Dolores Delgado, a una pregunta concreta del diputado popular Pablo Matos. «Este Gobierno -ha replicado- está dispuesto a afrontar nuevas situaciones desde el debate sosegado, tranquilo, contando con el máximo consenso para defender lo que nos une, que es la Constitución».

El jefe del Ejecutivo no quiere dar a pie a una escalada de tensión antes de la cita prevista con el presidente catalán, Quim Torra, para el próximo día 9, y ya ha dejado claro que está dispuesto incluso a hacer la vista gorda ante algunas manifestaciones, como el anuncio de ruptura de relaciones con el Rey, o las apelaciones a un nuevo 1 de octubre siempre y cuando no se vulnere de manera explícita la legalidad; una actitud que le ha valido duras críticas tanto del Partido Popular como de Ciudadanos en el pleno de esta mañana.

Frente a los reproches del primer partido de la oposición, que le ha instado a suspender su cita con Torra en la Moncloa, Sánchez ha insistido en su voluntad de hablar. Y al mismo tiempo que ha recordado al portavoz popular, Rafael Hernando, que también el Gobierno de Mariano Rajoy se embarcó en algo que llamó «operación diálogo» para intentar reconducir la situación (algo a lo que el PSOE jamás puso 'peros') ha pedido a los secesionistas que abandonen la vía unilateral.

«Todos tenemos que aprender de nuestros errores, también ustedes -ha espetado al portavoz de ERC, Joan Tardà-; no se puede volver a producir un 6 y 7 de septiembre ni un 1 de octubre, tenemos que hablar desde lugares que los catalanes y el conjunto de lo españoles han situado como puntos de consenso, es decir, la Constitución y el Estatuto». El presidente del Gobierno ha puesto así en valor sus gestos de «distensión» y ha pedido reciprocidad. «Nos gustaría encontrar esa misma actitud», ha dicho sólo dos días después de que Torra advirtiera de que busca un hito similar al del referendum para materializar la «república catalana» y a pocos días de que los republicanos sometan a votación una ponencia en la que no renuncian a ninguna fórmula para alcanzar su objetivo.

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