Pedro Sánchez choca con Pablo Iglesias por la duración de la legislatura si no hay Presupuestos

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. /Óscar del Pozo (AFP)
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. / Óscar del Pozo (AFP)

El presidente afirma que el Gobierno «no va a marear a los españoles» con las cuentas si no cuenta con los apoyos necesarios

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZEnviado especial a Antigua (Guatemala)

No una, al menos dos veces ha advertido ya Pablo Iglesias, el socio preferente de Pedro Sánchez, de que si no se logra un acuerdo para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2019 será mejor llamar a las urnas. La última fue este viernes. «¿Tiene sentido que un Gobierno que tiene 84 diputados gobierne mediante decretos ley con una Mesa del Congreso controlada por el PP y Ciudadanos? Creo que es muy difícil y que lo sensato –se respondió él mismo– sería hacer elecciones».

El Ejecutivo se resiste a dar su brazo a torcer. Lo ha dejado claro el propio Sánchez en varias ocasiones y volvió a hacerlo ayer desde Guatemala, a donde viajó para asistir a la Cumbre Iberoamericana de Antigua.

«Si el poder legislativo no hace los deberes el Gobierno mantendrá su hoja de ruta a través de modificaciones presupuestarias mediante decretos de ley», señaló el jefe del Ejecutivo. De una tacada dejó claro que está dispuesto a prorrogar los Presupuestos que heredó de Mariano Rajoy y que, pese a las amenazas de su socio Iglesias, no habrá adelanto electoral. También dio un plazo para comenzar a aprobar los decretos : el mes de diciembre. «Si no lo hacemos de una manera, lo haremos de otra», zanjó.

El discurso oficial del Gobierno sigue siendo el de que trabaja para conseguir el apoyo del PNV y las fuerzas independentistas catalanas a las cuentas que se elaborarán a partir del acuerdo suscrito el pasado 11 de octubre con Podemos. «Hay tiempo todavía», dijo tras el Consejo de Ministros la portavoz Isabel Celaá. La realidad es que Esquerra y el PDeCAT ya han cerrado las puertas a dar su apoyo al proyecto del Gobierno y el inicio del juicio oral contra los responsables del proceso secesionista de Cataluña no hace sino complicar aún más el escenario. Sánchez lamentó desde Antigua la posición de los secesionistas, pero también advirtió que el Gobierno solo está dispuesto a negociar con ellos de Presupuestos, porque la situación de los dirigentes presos por la causa de 'procés ' incumbe solo al poder judicial. La separación de poderes es una línea roja que el Ejecutivo no está dispuesto a cruzar, aseguró. El bloqueo así es total.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha mantenido durante meses que en diciembre los Presupuestos llegarían al Congreso. Sin embargo, el Gobierno ya manda desde hace días mensajes que apuntan a que se podría ahorrarse este trámite. El más nítido lo envío ayer el presidente al asegurar que «no se va a marear los españoles».

Decreto a decreto

El decreto ley es una forma jurídica pensada para modificaciones urgentes que primero aprueba el Gobierno y después convalida el Congreso. El Ejecutivo socialista, como hicieron todos los anteriores, pretende ahora usarlo para otros fines. Lo utilizará para las modificaciones de los Presupuestos prorrogados y después cada medida deberá ser votada una a una en la Cámara baja. No podrán salir adelante todas las pactadas con Unidos Podemos, reconoció Sánchez, pero sí las más importantes. Y ahí será donde, señaló el presidente, aquellos que le han negado el apoyo a sus Presupuestos quedarán retratados votando a favor o en contra de asuntos como la subida del salario mínimo hasta los 900 euros.

De momento, los independentistas se han mostrado dispuestos a apoyar medidas incluidas en el pacto presupuestario como la subida del salario mínimo. Y el Gobierno cree que harán lo mismo con otras leyes porque, en el fondo, tampoco desean elecciones anticipadas.

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