El presidente entra en el debate sobre la monarquía y se declara orgulloso del Rey

Felipe VI estrecha la mano del presidente Pedro Sánchez (d), frente al presidente de México, Enrique Peña Nieto (c)./Efe
Felipe VI estrecha la mano del presidente Pedro Sánchez (d), frente al presidente de México, Enrique Peña Nieto (c). / Efe

Las palabras de Sánchez se suman a las órdenes de la dirección del PSOE para no apoyar las mociones municipales de IU contra la Corona

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZAntigua (Guatemala)

Pedro Sánchez rompió este viernes una lanza en favor de Felipe VI en plena ofensiva de sus socios de izquierda para convocar un referéndum sobre monarquía o república. Lo hizo en la ciudad guatemalteca de Antigua, en el marco del tradicional desayuno de las autoridades españolas con los mandatarios de países centroamericanos en cada Cumbre Iberoamericana.

Según revelaron fuentes del Gobierno, el jefe del Ejecutivo manifestó su «orgullo» de tener como Rey a Felipe VI y comprobar en su primera Cumbre la «acogida tan calurosa» que el Monarca recibe cuando visita América Latina. Esta declaración personal de Pedro Sánchez sobre el jefe del Estado se suma a las instrucciones enviadas desde Ferraz a las agrupaciones socialistas para que voten en contra de las mociones antimonárquicas que Izquierda Unida tiene previsto presentar en los ayuntamientos en los que está presente. Se trata, en suma, de dos decisiones que apaciguan, de momento, el eterno debate interno del PSOE entre monarquía y república.

El presidente del Gobierno escogió un lugar idóneo para elogiar al jefe del Estado. En pocos escenarios luce más la Monarquía española que en las Cumbres Iberoamericanas. Lo logró primero el rey Juan Carlos, uno de los grandes impulsores de estas citas institucionales entre los 22 países de ambos lados del Atlántico. Felipe VI heredó la tarea de recuperar su prestigio inicial, muy decaído a lo largo de los últimos cuatro años.

En la sesión plenaria de hoy Felipe VI fue, «por cortesía», el primero en tomar la palabra tras el presidente de Guatemala, Jimmy Morales. El Rey, que volvió a poner sobre la mesa la importancia de resguardar con mimo los lazos iberoamericanos y los beneficios que conllevan, invitó al resto de jefes de Estado y de Gobierno a sumarse a la celebración en España por los 40 años de la Constitución, un texto que es «ejemplo de pacto y reconciliación».

Tras el Rey fue el turno de Pedro Sánchez. El jefe del Ejecutivo se ha volcado desde el miércoles por ampliar sus contactos entre sus homólogos del otro lado del Atlántico. Ante ellos prometió que América Latina será una prioridad para España durante todo su mandato.

También lanzó un mensaje ante regresiones como las que pueden representar el presidente brasileño electo, Jair Bolsonaro, o el venezolano Nicolás Maduro. «Frente al repliegue nacional en buena parte del mundo, nuestra comunidad iberoamericana ofrece una alternativa de esperanza basada en la solidaridad y en valores irrenunciables como la democracia, el Estado de Derecho y los Derechos Humanos», dijo el presidente español.

Sin Maduro ni Ortega

La cumbre quedó en parte deslucida por las ausencias del venezolano Nicolás Maduro y el nicaragüense Daniel Ortega. El primero ni siquiera contestó a la invitación y el segundo canceló su asistencia a última hora. Sí mandaron representantes en su nombre que debieron responder a los ataques a sus regímenes desde distintos países.

En cuanto a resultados concretos, durante la cita en Antigua se aprobaron medidas para un desarrollo sostenible e inclusivo, que contempla el hambre cero, la lucha contra la violencia de género, el fin de la pobreza o la acción contra el cambio climático.

Pero el tema estrella fueron las migraciones. América Latina sufre otras dos grandes crisis en Venezuela y Centroamérica. Los mandatarios trataron temas como el desarrollo de los países de origen, la atención en los de tránsito y la acogida en los de destino.

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