Sánchez reclama una Barcelona «no sometida» al 'procés' para consolidar la victoria del 28-A

Pedro Sánchez. /AFP
Pedro Sánchez. / AFP

El presidente del Gobierno evita en Barcelona recoger el guante que le lanzó Junqueras

CRISTIAN REINOBarcelona

Fue la imagen del día: Junqueras saludando al presidente del Gobierno. «Tenemos que hablar», le espetó el líder republicano. Pedro Sánchez apenas articuló palabra. El jefe del Ejecutivo central ha participado este jueves en Barcelona en el mitin central del PSC, en el que ha evitado coger el guante que le lanzó el martes el presidente de Esquerra, pero sí ha recriminado a los independentistas que «dividan» y «fraccionen» la sociedad y les ha echado en cara que vetaran a Miquel Iceta como senador autonómico y que tumbaran los presupuestos. «Representamos lo que ellos no quieren: una Cataluña que quiere a Cataluña y una España que quiere a Cataluña», ha dicho

. También ha señalado que los socialistas no dan lecciones de quién es «buen o mal catalán». Sánchez ha evitado a Junqueras y de hecho ha apuntado que el otro día en el Congreso hubo una imagen que pasó desapercibida: la del Congreso con más mujeres de nuestro entorno. También ha evitado toda la polémica que rodea a la suspensión de los diputados secesionistas. La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, estaba anunciada en el acto pero al final no ha asistido.

Sánchez ha intervenido en la antigua fábrica Fabra i Coats, territorio Colau en las pasadas elecciones municipales y antiguo feudo socialista de la capital barcelonesa. Ha participado, ante unas 2.000 personas, junto al primer secretario del PSC, Miquel Iceta; la alcaldesa de L'Hospitalet, Núria Marin; el candidato socialista a la presidencia de la Comisión, Frans Timmermans; el candidato del PSOE al Parlamento Europeo, Josep Borrell; y el alcaldable socialista en Barcelona, Jaume Collboni. Sánchez ha reivindicado el legado socialista de la capital catalana. «Barcelona muestra su mejor rostro cuando hay alcalde socialista», ha asegurado. Y ha considerado fundamental que la capital catalana tenga alcalde socialista para consolidar la victoria del PSOE en las pasadas elecciones generales del 28-A. «Ya hemos ganado. Es fundamental que el 26-M tengamos muchos escaños en Europa y tengamos un alcalde socialista», ha asegurado. Según Sánchez, la pregunta es si Barcelona quiere seguir «sometida» a los intereses de los independentistas.

El presidente del Gobierno en funciones ha cargado contra las fuerzas de la derecha, que han aumentado la presión sobre el grupo socialista a raíz de la polémica en torno a la suspensión de los diputados secesionistas. El secretario general socialista ha hablado de derechas desorientadas, desubicadas y desaforadas y les ha recordado que la Constitución no es patrimonio de nadie es la patria de los españoles. Y ha apuntado que los socialistas son los únicos que tienen un proyecto común para Barcelona, Cataluña y España, frente a los verdes, azules y naranjas que «siguen jugando al parchís».

El candidato socialista a la Comisión Europea, Frans Timmermans, ha advertido a los independentistas de que fuera de la ley no hay solución de nada y que fuera del estado de derecho no hay democracia. «Las leyes se cambian con el diálogo», ha afirmado. Y el diálogo se demuestra con gestos y voluntad real, no bloqueando las vías para el entendimiento, ha apuntado al veto soberanista a Iceta en el Parlament. Collboni, por su parte, ha asegurado que lo que está en juego el domingo en Barcelona es: «Progreso o proceso». «Colau no es de fiar, a la hora de la verdad, elige a los independentistas, y Colau no ha hecho nada», han sido sus ataques a la alcaldesa de Barcelona. El PSC, ha dicho, es garantía de que Barcelona no quede subordinada al secesionismo, «por la puerta de delante como quiere hacer Maragall o por la puerta de atrás, como quiere Colau», ha expresado. «Se ha acabado la broma», ha rematado.