Villarejo también enredó en la guerra entre Santamaría y Cospedal

Santamaría y Cospedal durante el acto del día de la Comunidad de Madrid el pasado mayo./Efe
Santamaría y Cospedal durante el acto del día de la Comunidad de Madrid el pasado mayo. / Efe

«La Cospe me llamó por su pelea a muerte con la pequeñita», dice el excomisario en unas grabaciones en las que implica al CNI en la pugna

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El excomisario Jose Manuel Villarejo, presente en buena parte de los asuntos turbios que han salido a la luz en los últimos años, también se metió de lleno en una de las pugnas políticas más llamativas, la guerra entre la exvicepresidenta del Ejecutivo Soraya Saénz de Santamaría y la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal. Las grabaciones que él mismo realizó de sus encuentros revelan que se jactaba de sus contactos con la exministra de Defensa y que el exmando policial involucró al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), entonces bajo el control de Santamaría, en una campaña de desprestigio de Cospedal y de su entorno.

Las confesiones de Villarejo, a las que ha tenido acceso este periódico, aparecen en el sumario de la pieza 'Proyecto Pintor' sobre el supuesto intento de extorsión por parte del marido Ana Rosa Quintana, Juan Muñoz, y su hermano, Fernando. El exmando policial grababa todos sus encuentros con sus clientes y también lo hizo el 15 de febrero de 2017 cuando se encontró con los hermanos Muñoz para darles cuenta de sus pesquisas.

En ese archivo de audio, que apareció en el registro de la casa de Villarejo en el municipio madrileño de Boadilla del Monte, el excomisario asegura a sus interlocutores que mantiene una relación personal con la expresidenta de Castilla-La Mancha. «La Cospe me llamó», afirma, a cuenta de «la pelea a muerte que tiene la pequeñita (Santamaría) contra ella».

Según Villarejo, en prisión desde el pasado noviembre, el entorno de la exvicepresidenta, a través de un medio de comunicación que «maneja el CNI» (la gran bestia negra del excomisario y con quien mantiene una guerra sin cuartel), le está «dando caña a Alicia (Sánchez-Camacho). «Van a por la Alicia que es una de ella (de Cospedal)». «Van a por Alicia» porque «Alicia es tronca total de ella, de Cospe», insiste.

De acuerdo siempre con la versión de Villarejo, el plan en el que sugiere la participación del CNI es «presentar de ella», de Cospedal, «una imagen diciendo (que) la 'operación Cataluña' (el operativo de la denominada policía patriótica contra políticos independentistas catalanes) la monta la Cospe y la caga».

Todo, señala, para hacer aparecer a la exnúmero dos del Gobierno como la persona que arregla la situación. «Y ahora viene la pequeñita y con diálogo lo va a salvar. ¿Sabes? Ese es el discurso para que todo el mundo se lo crea», apunta.

«Derrotar»

Y es ahí, sin citar expresamente al CNI aunque sí insinuando la participación de los servicios secretos, cuando asegura que le han ofrecido un trato para no seguir investigándole (por entonces ya estaba en el punto de mira de Asuntos Internos y de muchos medios periodísticos por sus turbios negocios) a cambio de señalar a Cospedal como el cerebro de la fallida 'operación Cataluña'. «Como la operación Cataluña yo la he diseñado (…) ya me lo han dicho: 'Si tu derrotas (confiesas,en argot policial) que es la Cospe la que tal (la que dirigió el operativo) contra tí no vamos'». Villarejo. Según su versión, se negó a implicar a la exministra y respondió de malas formas a los que les ofrecieron un trato: «otra pena para mi coño».

El nombre de Cospedal ya había aparecido ligado al del excomisario. La Guardia Civil se incautó en la operación Lezo de unas notas manuscritas del expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González en las que aseguraba: «Villarejo me dice que es amigo del marido de Cospedal desde hace 30 años y que ayuda a María Dolores y le conoce».

El ministro Zoido, 'El Zampa'

En las grabaciones, José Manuel Villarejo no oculta su animadversión contra los entonces ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y el director general de la Policía, Germán López Iglesias. Ambos responsables políticos en las fechas de la reunión (principios de 2017) habían comenzado a poner coto a las andazas extrapoliciales de Villarejo. El excomisario se mofa de ambos y asegura que en el cuerpo le llaman «Zampa 1» y «Zampa 2» por sus prominentes carrillos. Los informes policiales no reproducen textualmente otros insultos, aunque sí dejan claro que Villarejo muestra a sus interlocutores su «disconformidad» con Zoido y López Iglesias.

 

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