Jornadas de experiencias únicas en Formigal-Panticosa

Más de 150 kilómetros que surcar en un fin de semana especial en Formigal-Panticosa/Grupo Aramón
Más de 150 kilómetros que surcar en un fin de semana especial en Formigal-Panticosa / Grupo Aramón

Cuando se alcanzan los 153 kilómetros esquiables, las pistas del Grupo Aramón ofrecen eventos únicos a los aficionados a los deportes invernales

JUANJO GONZALOMADRID

Los fines de semana se disfrutan de una forma especial en los dominios pertenecientes al Grupo Aramón. Sus cuatro centros organizan, en estas fechas en las que la climatología es benévola con las estaciones de esquí y el sol parece brillar más fuerte que nunca, divertidos eventos con los que pasarlo en grande sobre la nieve. Actividades en las que todos están invitados.

Más allá de deslizarse por las enormes pistas que presentan o aprender los mejores saltos en sus snowparks, en Aragón es posible vivir el oro blanco de formas bien distintas. Los 153 kilómetros que las previsiones marcan -con 127 pistas disponibles- para el fin de semana en Formigal-Panticosa siguen consolidándose como la mejor oferta del país en unas jornadas llenas de grandes experiencias.

Grandes mantos de nieve se ofrecen en todos los centros aragoneses
Grandes mantos de nieve se ofrecen en todos los centros aragoneses / Grupo Aramón

En el valle de Tena se celebrará una prueba en la que los participantes -se les invita a acudir disfrazados- deberán demostrar quién es el más rápido en hacer la vuelta a casa, que tendrá la línea de salida en Cantal, donde permanecerán sin tablas -situadas a 100 metros-, antes de descender hasta Sextas. La Red Bull Home Run es una prueba exclusiva de este dominio que celebra su segunda edición tras el cierre de la estación. La inscripción a la cita se realiza a través de su página web.

Una experiencia de muchas

Será una experiencia añadida a las habituales excursiones con raquetas que en su dominio se pueden realizar durante toda la temporada o a la opción de descansar un esos magníficos iglús situados a 2.000 metros de altitud, conocidos como Mugas. La oportunidad de pasar una noche única y despertar rodeados de nieve para realizar el primer descenso de la jornada en un dominio en el que los espesores van más allá de los 100 centímetros.