Masella, mucho más que esquí nocturno

En la estación catalana se ha trabajado estos días con la innivación artificial/Masella
En la estación catalana se ha trabajado estos días con la innivación artificial / Masella

En el centro catalán, que se presenta con 58 km, existe vida más allá de su actividad estrella, finalizada el pasado día 10 de marzo

JUANJO GONZALOMADRID

En los últimos años se ha convertido en uno de los grandes triunfadores de cada temporada, aumentando el número de forma importante año tras año. Y es que cada vez son más los aficionados que alargan la jornada de esquí o simplemente acuden a la estación en su tramo nocturno. Una experiencia única que no muchos pueden disfrutar, pues en España tan solo Sierra Nevada, con su mítica pista El Río, y el dominio catalán de Masella, lo ofrecen durante el invierno.

Son tres o cuatro los meses en los que los usuarios acuden cada jueves y sábado a surcar unos trazados cada vez más concurridos. Se trata de una moda que va desde jóvenes universitarios hasta adultos que, tras vivirlo en una primera ocasión, no dudan en repetir e incluso hacer un hábito de ello. Así se ha ido forjando la actividad de mayor relumbrón en este centro del Pirineo Catalán, donde la temporada ofrece mucho más que este esquí nocturno que todas las semanas nos regala.

El esquí nocturno se despidió el pasado 10 de marzo
El esquí nocturno se despidió el pasado 10 de marzo / Masella

58 kilómetros esquiables

La de Masella es, sin duda, una de las más interesantes que se ofrece en suelo catalán, donde la nieve se aloja durante muchos meses. El pasado día 10 el esquí nocturno decía adiós con una gran fiesta también fuera de las pistas. Pero desde la estación todavía no han dicho su última palabra, pues los trazados aún mantienen grandes condiciones para la práctica de deportes invernales.

La producción de nieve artificial continúa en estas jornadas de frío y ya son 58 los kilómetros que presenta repartidos en 45 pistas y un desnivel que sigue siendo del 100%, como ya tiene habituados a sus aficionados. Así será hasta que el oro blanco que cubre el centro aguante, como ya ha ocurrido durante otras temporadas, cuando las jornadas se alargan más allá del resto del país. Y es que Masella es mucho más que esquí nocturno.