Unos 6.000 burgaleses rechazan la propaganda electoral por correo

Papeletas de las pasadas elecciones generales./CC
Papeletas de las pasadas elecciones generales. / CC

La modificación del artículo 39 de la LOREG en diciembre de 2018 permite que cada elector elija si decide formar parte de las copias del censo electoral que se entregan a las formaciones políticas

César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

El aburrimiento (son las cuartas elecciones a Cortes Generales en cuatro años), el respeto al medio ambiente (el gasto en papel es considerable), el hecho de que lleguen cartas de muchos partidos (cada elector solo usa una) o una mezcla de todas ellas quizá sean las principales causas de que unos 6.000 burgaleses hayan rechazado la propaganda electoral por correo.

Probablemente haya muchos vecinos más que tampoco quieran recibir las cartas de los partidos políticos, pero si no lo solicitan de manera oficial les seguirán llegando en cada proceso electoral. La modificación del artículo 39 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) en diciembre de 2018 permite que cada elector elija si decide formar parte de las copias del censo electoral que se entregan a las formaciones políticas.

La Oficina del Censo Electoral (OCE) incluye de oficio a los censados en las listas de votantes que recibe cada partido para enviar después la propaganda, pero también, por el cambio legislativo, cuenta con un canal para pedir no formar parte de ellas. El formulario de exclusión está disponible en la página web del Instituto Nacional de Estadística (INE) y para rellenarlo es necesario contar con un certificado electrónico o mediante el sistema Cl@ve.

El plazo para rechazar el envío de propaganda electoral del 10-N concluye hoy, según han explicado desde el INE. Las peticiones se podrán seguir haciendo, pero la solicitud tendrá efectos a partir de los próximos comicios. Salvo cambios aún no previstos o por la convocatoria de las terceras elecciones generales consecutivas, las urnas se volverán a colocar en Burgos en 2023.