El acusado de asesinar a la bebé Alicia está capacitado para declarar, según los médicos

Bomberos inspeccionan el mirador de la calle Libertad, donde sucedió el horrendo crimen. A la derecha, el único acusado, Daniel M./I. AIZPURU / EL CORREO
Bomberos inspeccionan el mirador de la calle Libertad, donde sucedió el horrendo crimen. A la derecha, el único acusado, Daniel M. / I. AIZPURU / EL CORREO

Seis hombres y tres mujeres formarán el jurado popular del crimen que tuvo lugar el 25 de enero de 2016 en Vitoria | Además, habrá dos suplentes, un hombre y una mujer

EFEVitoria

El acusado de asesinar en Vitoria a Alicia, una bebé de 17 meses a la que lanzó desde una ventana, está capacitado para declarar mañana, 5 de septiembre, en el juicio que ha arrancando hoy, tal y como han constatado dos médicos después de que la defensa cuestionara su estado de salud.

El juicio por estos hechos ha comenzado esta mañana en la Audiencia Provincial de Álava con la elección de las nueve personas, seis mujeres y tres hombres, y dos suplentes, un hombre y una mujer, que formarán el jurado popular de este caso que tuvo lugar el 25 de enero de 2016 en la capital vasca y que conmocionó tanto a los alaveses como a los vecinos de Hontoria del Pinar, localidad donde residían familiares de la fallecida y de su madre.

Una vez elegido el jurado, la jornada se ha centrado en exponer la calificación de los hechos de cada una de las partes. La Fiscalía, las dos acusaciones particulares y la acusación popular que ejerce la Asociación Clara Campoamor se han reafirmado en pedir, por primera vez en Euskadi, la prisión permanente revisable para el acusado como autor de un delito de asesinato con alevosía a una bebé, lo que supondría pasar entre 25 y 35 años en la cárcel antes de que se revisara su pena.

Además, el Ministerio Público reclama 9 años y 9 meses de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa por intentar matar también a la madre, residente en Burgos, mientras que las acusaciones particulares y popular elevan esa pena.

La defensa alega que el presunto asesino padece una grave esquizofrenia paranoide no diagnosticada, que le provoca delirios y le hizo ver a la niña como una encarnación del mal, todo ello agravado por el consumo de cannabis y alcohol. Pide por ello que se le aplique la eximente completa por enajenación mental por un posible episodio psicótico agudo.

En las cuestiones previas el abogado de la defensa reclamó que dos peritos propuestos por él estableciesen si el acusado, un profesor de música que tenía 30 años cuando sucedieron los hechos, estaba en situación de declarar, porque entendía que su salud no era apta para ello.

El tribunal ha decidido que el acusado fuera examinado por un psiquiatra de la prisión de Zaballa y un forense de Vitoria, según han explicado a Efe fuentes de este caso. Ambos han dictaminado hoy que está en situación de declarar mañana, cuando también testificará el padre de la pequeña fallecida y la madre, una joven de 18 años residente en Burgos.

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Las acusaciones mantienen que el procesado conoció a la madre de Alicia dos meses antes del crimen a través de una red de contactos, y quedó con ella en varias ocasiones, una de ellas la noche del 23 al 24 de enero en una casa rural en la provincia de Burgos.

Al día siguiente, el acusado volvió a invitarla a pernoctar en su piso en Vitoria a lo que finalmente accedió la joven junto a su hija. Estando ya en la capital alavesa, la madre de Alicia quiso volver de noche a su casa al «no parecerle correcta la actitud» del procesado, pero ante la larga espera que tenía que hacer para coger un autobús de vuelta decidió quedarse a dormir en casa del procesado.

Sobre las 3:30 horas, relata la Fiscalía, el acusado entró en el dormitorio en el que estaban durmiendo la joven y su hija. Tras sentarse sobre la cama, puso su mano en el pecho de la niña «presionando con fuerza».

Ello despertó a su madre, quien apartó la mano del acusado del cuerpo de su hija, momento en el que este se puso encima de la joven y comenzó a golpearla mientras le decía que la iba a matar. A continuación la arrastró al balcón-mirador de la casa, donde rompió uno de los cristales de un puñetazo.

En ese momento, la niña se acercó al mirador y el acusado de «manera sorpresiva» y «con intención de matarla» la lanzó por la ventana, situada a casi cinco metros del suelo, mantiene la Fiscalía. La pequeña sufrió un traumatismo craneoencefálico con hemorragia cerebral que le provocó la muerte al día siguiente.

Las acusaciones indican que el procesado también quiso acabar con la vida de la madre, a la que «clavó un trozo de cristal en el lado izquierdo del cuello, la agarró de la camiseta e intentó tirarla por la ventana del balcón-mirador».

Sin embargo, ésta consiguió escapar quitándose la camiseta y huyó corriendo de la vivienda. A consecuencia de todo ello, la joven sufrió múltiples heridas así como una lesión psíquica de trastorno por estrés postraumático.

El procesado fue detenido el mismo día de los hechos y se encuentra en prisión provisional desde entonces.

El juicio se prolongará previsiblemente hasta el miércoles 12 de septiembre.

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