La CHE adjudica la toma de muestras y análisis de las redes de control de calidad de aguas subterráneas por más de 800.000 euros

Para el control del estado químico de las masas subterráneas la CHE cuenta con 431 estaciones. /El Correo
Para el control del estado químico de las masas subterráneas la CHE cuenta con 431 estaciones. / El Correo

Estos trabajos complementan el control de las aguas superficiales para diagnosticar el estado químico de las masas de agua

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La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha adjudicado la asistencia técnica para la toma de muestras y el análisis de las redes de control de calidad de las aguas subterráneas a la unión temporal de empresa (UTE) formada por la Compañía General de Soporte a la Ingeniería, S.L., Control microbiológico Bilancon, S.L.U. y el Laboratorio Analítico Bioclínico, S.L.U, por un valor de 813.980 euros, para un periodo de tres años.

Este contrato es una herramienta para el cumplimiento de los objetivos de la Directiva Marco del Agua, que establece la obligación de mantener programas de seguimiento del estado de las masas de agua subterránea, completando así todos los programas de control de la calidad de aguas de la Cuenca del Ebro. En concreto, incluye trabajos para la toma de muestras, realización de análisis físico-químicos 'in situ' y de la analítica completa en laboratorio.

Para el control del estado químico de las masas subterráneas se cuenta con tres programas de seguimiento a los que dará apoyo esta asistencia técnica. Por un lado, control de vigilancia, que permite disponer de información general sobre el estado de la masa de agua y comprobar tendencias a largo plazo. Para esto se cuentan con 431 estaciones.

En segundo lugar, un programa de control operativo, que se centra en las masas de agua que no cumplen los objetivos medioambientales por las presiones recibidas y sirve para comprobar el efecto de los planes de medidas. Se compone de dos redes de control, la de nitratos en la que se monitorizan 329 estaciones y la de plaguicidas con 47 puntos de control en las principales zonas de explotación agraria de la cuenca del Ebro. Además, cuenta con un programa de Control de Zonas protegidas, con una red de 82 puntos con un control específico que fija la propia Directiva Marco del Agua, incluye la red de control de aguas para la captación de agua potable.