No todo es alegría en la liberalización de la ap-1. Los negocios 'olvidados' de la N-1

Muchos de los negocios, principalmente de hostelería, que se encuentran al borde de la N-1 temen que disminuyan drásticamente los clientes y aseguran que la AP-1 no está preparada y habrá colapsos

Restaurante a la altura de Monasterio de Rodilla en el Puerto de la Brújula. /Ricardo Ordóñez / Ical
Restaurante a la altura de Monasterio de Rodilla en el Puerto de la Brújula. / Ricardo Ordóñez / Ical
AYTHAMI PÉREZBURGOS

La liberalización de la AP-1 supondrá un trasvase de gran parte del tráfico de la N-1, única vía alternativa a la de peaje, a la nueva autovía. Esto supone una alegría para los usuarios asiduos de la N-1 que verán como camiones, tráfico pesado, autobuses y muchos turismos de paso, dejarán de circular por una carretera poco segura que se ha cobrado muchas víctimas.

El refrán 'nunca llueve a gusto de todos' es totalmente aplicable a esta situación. En el lado opuesto de los usuarios de estas vías están los hosteleros de la N-1. Una de las trabajadoras del Hotel El Molino de Pancorbo reconoce que «nuestros principales clientes son los camioneros y usuarios de la N-1. Los camioneros nos salvan el mes».

Esta trabajadora reconoce sentir «miedo por la situación de incertidumbre que se nos abre el 1 de diciembre». La liberalización de la autopista dentro del corredor de la AP-1, según los hosteleres de la N-1, conllevaría la «consiguiente pérdida de empleo y riqueza para la comarca, que ya de por si es tremendamente escasa en oportunidades laborales».

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Según sus datos, se eliminarán en torno a 150 puestos de trabajo directos y 50 indirectos. Miguel Ángel García, del Hostal Pancorbo, de este mismo pueblo reconoce que «no sabemos lo que nos va a afectar. En total seremos entre 20 y 30 negocios que no sabemos lo que pasará con nosotros».

Pero Miguel Ángel sí asegura que los negocios no podrán «asumir económiamente los despidos, por lo que sería inevitable pedir responsabilidades, ayudas y recolocaciones». Estos puestos de trabajo son necesarios para fijar población y evitar la continua despoblación de las zonas rurales.

«No hay un plan alternativo. No sabemos qué pasará si todos esos camioneros que paran a comer, dormir o desayunar dejan de hacerlo. Queremos confiar en que Pancorbo se encuentra en una salida de la nueva autovía y en que esta tiene pocas áreas», reconoce la trabajadora de El Molino de Pancorbo. Miguel Ángel comparte esta incertidumbre, «estamos un poco pérdidos. Los hosteleros nos hemos reunido en varias ocasiones pero no podemos hacer más que lo que hemos hecho, trasladar nuestras propuestas, que no se han escuchado».

Miguel Ángel también advierte de que «la AP-1 no está preparada para asumir todo el tráfico que circulará por ella tras su liberalización. Acabará colapsada en múltiples ocasiones», vaticina. Según estos hosteleres, la AP-1 tiene una IMD (intensidad media de tráfico) de casi 19.000 vehículos, pasando de 25.000 los meses de verano y los días de tráfico señalado como puentes y operaciones de salida y retorno de periodos vacacionales. «Si a estos le sumamos los que aportaría la N-1, lo que conseguiríamos es una saturación total de la autopista haciendo imposible el normal tránsito por la misma y elevando la siniestralidad hasta límites insospechados», advierten estos hosteleros.

Propuestas

Miguel Ángel propone medidas de gratuidad o peajes «más baratos» para esas personas que usarían a diario la AP-1 o en el caso de transportistas.

Estos hosteleros también proponen que se señale en la autopista los establecimientos y negocios de la N-1. También piden que se potencie la N-1 como «vía estratégica del transporte de mercancías con nudos logísticos y que continúe siendo el eje natural de comunicación con Europa. Para ello, consideran necesario convertir la actual carretera nacional en una vía con carriles 2+1. También creen que, en este caso, habría que continuar con las mejoras de los tramos de la N-1 donde se ven deficiencias e incorporar carriles adicionales para realizar adelantamientos seguros, como el caso de la variante de Monasterio de Rodilla.

Solo el tiempo podrá confirmar si los presagios de los hosteleros eran acertados pero la liberalización de la AP-1 seguirá creando enfrentamientos hasta después de convertirse en autovía.

 

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