Alcalde de Belorado

Luis Jorge del Barco: «Tengo que confesar que, cuando empecé, el primer año ya me quería marchar»

Luis Jorge del Barco, alcalde beliforano durante 16 años y diputado de Cultura. /APM
Luis Jorge del Barco, alcalde beliforano durante 16 años y diputado de Cultura. / APM

Tras 16 años al frente del Ayuntamiento de Belorado, Luis Jorge del Barco no se presenta en las próximas elecciones municipales | Considera que el pueblo necesita «un cambio con respecto a mi persona» y que tiene «potencial para inspirar nuevas ideas»

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

Luis Jorge del Barco tomó posesión como alcalde de Belorado cuando tenía 28 años. Cuatro legislaturas, 16 años después, esta etapa toca a su fin. En estas elecciones municipales su nombre no aparecerá en la papeleta del Partido Popular al Ayuntamiento de Belorado, si no que ocupará el segundo puesto en la candidatura 'popular' a la Alcaldía de Lerma.

Del Barco tenía claro que «no veía sentido a otra legislatura», que había llegado un punto en el que había que cambiar y «de corazón, creo que Belorado necesita un cambio frente a mi persona». El todavía regidor reconoce que hay ideas que se le han quedado en el tintero pero sus compañeros de equipo «tienen otras ideas y todas las ganas».

Un trabajo como este, a lo largo de 16 años, te construye en todos los aspectos, incluido el personal, «te cambia tu forma de ser, de plantearte las cosas, de verlas. También te enseña a valorar mucho a la gente que te acompaña, a los que te preguntan cómo estás», reconoce.

«Un trabajo como este te cambia tu foram de ser y de plantearte las cosas»

La valoración de sus años en este cargo público es positiva, ha trabajado con motivación para su pueblo, el de su familia, y reconoce que estos 16 años se le han hecho cortos. Aún así debe confesar algo, «cuando entré, el primer año ya me quería marchar. Tomé posesión con 28 años y el primer año decía que eso no era para mí».

Del Barco no entendía cómo era posible que un alcalde aguantase tantas legislaturas al frente de un Ayuntamiento pero lo ha acabado entendiendo. «Al final te motivas, surgen cosas y algunas terminan con éxito y esto es motivo de seguir adelante. Encuentras apoyo y yo agradezco, a todos los vecinos, me hayan votado o no, su confianza», apunta. La motivación que uno tiene por su pueblo es la razón que esgrime Del Barco para hacerse alcalde rural.

«Al final te motivas, surgen cosas y algunas terminan con éxito y esto es motivo de seguir adelante»

Del CIT a la Alcaldía

La familia de Luis Jorge del Barco es de Belorado, tras una etapa más desvinculado de su pueblo fue regresando a casa porque «Belorado es el pueblo con el que me identifico» y surgió la posibilidad de desarrollar un Centro de Iniciativas Turísticas. Después, apareció la oportunidad de presentarse a la Alcaldía.

Ha sido alcalde de un pueblo al que reconoce «potencial para inspirar ideas e iniciativas». Además, considera que Belorado tiene una ventaja ahora mismo, «todo lo que se ha hecho es criticable pero a algunas personas les pregunto: ¿cuándo llegas a Belorado te apatece darte un paseo por el casco viejo? y me responden que sí y eso es un orgullo». También señala Del Barco que las cuentas del Ayuntamiento están saneadas con una situación financiera sin deudas y desde la que se puede partir de cero.

«Belorado tiene mucho potencial para inspirar ideas e iniciativas»

Valoración

Ya decía Gabriel García Márquez que «la memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado». En una trayectoria tan larga, predominan los buenos recuerdos pero Del Barco no evita hablar de aquellos proyectos que no ha conseguido sacar adelante.

De su labor al frente del Ayuntamiento beliforano destaca el Área de Rehabilitación Integral y la consolidación de empleo durante cuatro años, «lo que ayuda a que la gente se quede en Belorado». También señala «el cambio que se le ha dado turísticamente al pueblo que ya empieza a generar su propio turismo», el plan de abastecimiento de agua, el de renovación de las zonas urbanas y saber mantener los servicios con agenda cultural y que las asocaiciones planteen ahora tantas actividades.

«Hay otras cosas de las que no me siento tan orgulloso, de hecho me siento defraudado conmigo mismo por no haber conseguido sacar la cooperativa o la unidad de gestión de biomasa, aunque estoy contento de que se consiguiera el polígono industrial», reflexiona.

Luis Jorge del Barco, alcalde beliforano durante 16 años.
Luis Jorge del Barco, alcalde beliforano durante 16 años. / APM

«Aboslutamente todo lo que dices pasa por un proceso de juicio que no puedes controlar»

Además de alcalde beliforano, Del Barco ha sido diputado provincial de Cultura. De esta etapa destaca «el giro que ha dado el yacimiento romano de Clunia hacia uno de sus valores más importantes, la singularidad de Cueva Román porque eso nos diferencia del resto de yacimientos romanos». En este caso, reconoce que el equipo técnico se lo ha puesto muy fácil «hay cosas que no son méritos de un político si no de todo el equipo que lo hace posible».

Autocrítica, crítica constructiva y ofensa

Tras 16 años ejerciendo un cargo público, su futuro se orienta ahora al sector privado como secretario general de la Federación de Empresarios de Hostelería de Burgos. Del Barco reconoce tener nervios y temores pero también muchas ganas e ilusión. «Lo afronto como mi segunda legislatura, con el conocimiento de tener una experiencia y con la misma ilusión y ganas. Ahora estoy como un niño pequeño», reconoce. Aprovechará el crecimiento personal y profesional que le ha aportado la alcaldía beliforana aunque es consciente de que necesita un periodo de adaptación.

Del Barco reconoce el esfuerzo de los que se dedican a la labor pública, que califica como «dura» porque «absolutamente todo lo que dices pasa por un proceso de juicio que no puedes controlar». Del Barco lamenta que a veces no se los vea como personas, «yo también lloro, sueño, me desvelo, yo sufro. El problema es cuando entran en el aspecto privado y esa barrera mucha gente la cruza sin ningún tipo de reflexión ni duelo»,confiesa. Eso sí, una cosa es la ofensa y otra la crítica constructiva, el alcalde beliforano ha aprendido mucho de estas últimas.

«La política está totalmente desvirtuada y eso lo hemos hecho entre todos»

Dentro de la autocrítica, Del Barco reconoce que «la política está totalmente desvirtuada y eso lo hemos hecho entre todos. Todos los casos de corrupción han perjudicado enormemente la política y es bastante injusto porque si pensamos en todos los alcaldes y concejales que hay en burgos, nos daremos cuenta de que la gran mayoría trabaja de manera voluntaria». Puede que esta sea la causa detrás del hecho de que es difícil encontrar personas que quieran asumir responsabilidades de gestión de los municipios «puede no ser ni agradecido ni pagado», apunta Del Barco.

Aunque su labor profesional se oriente al sector privado, no se desvincula de la labor pública. Parece que en su caso sí ha resultado gratificante el esfuerzo y ocupa el segundo puesto en la lista del PP al Ayuntamiento de Lerma. Confía en que no surjan prejuicios por cambiar de pueblo si no que se piense en la experiencia y conocimiento de la adminsitración que puede aportar. «Si te presentas es porque piensas que puedes hacerlo mejor que el que está sino no te presentas o no debes hacerlo», sentencia.