El último presupuesto de Martínez 'pierde' siete millones y recorta en Planes Provinciales

César Rico, presidente de la Diputación, con el diputado José María Martínez/PCR
César Rico, presidente de la Diputación, con el diputado José María Martínez / PCR

El diputado José María Martínez presentó el miércoles un avance del presupuesto 2019 a la oposición, que asegura que tienen «mala pinta»

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

La Diputación de Burgos contará en 2019 con un presupuesto «ajustado» de 105 millones de euros, siete millones menos que en el ejercicio actual. Así se desprende del avance que el diputado de Hacienda, José María Martínez, presentó a la oposición el pasado miércoles; un borrador «muy general», lamentan, marcado por el Plan Económico-Financiero al que se ha tenido que someter la Diputación por incumplir la regla de gasto.

Así, la Institución Provincial no podrá acudir al crédito en 2019 para disponer de mayores ingresos, ha reconocido Martínez. A ello se suma también la incertidumbre que genera la ausencia de Presupuestos Generales del Estado, pues el 70% de los ingresos de la Diputación procede de las transferencias estatales (IRPF, tabaco, carburante...), y se han tenido en cuenta las mismas cifras que en 2018 pues «menos no creen que sea», ha apuntado el diputado provincial.

La Plan Económico-Financiero condiciona un presupuesto que ajusta el gasto corriente y sube en Personal

De este modo, y «salvo novedad», el presupuesto de la Diputación bajará en 2019 (último año del presente mandato), pasando de los 112 millones del presente ejercicio a 105 millones, a fin de cumplir con los criterios de estabilidad presupuestaria. Martínez asegura que los recortes no afectarán al gasto social, con 31 millones de euros para servicios sociales, ayudas de urgente necesidad, ayuda a domicilio, CEAS, teleasistencia y el agujero negro de las cinco residencias para mayores.

También se mantienen las inversiones, con 5 millones para carreteras y 1,1 millones para la Ciudad Romana de Clunia, para avanzar en el proyecto del nuevo centro de recepción de visitantes y colaborar con la Junta de Castilla y León en una intervención en el proscenio. Mientras, se incrementa la partida de Personal, de 37,8 a 38,5 millones, para asumir la subida salarial pactada por el Gobierno central.

Recortes y ajustes

Lo que no se incrementará es el gasto corriente, que tendrá que ajustarse, ha explicado el diputado de Hacienda. Unos ajustes que también llegarán al Plan de Reforma del Alumbrado Público, gestionado por Sodebur, y que se quedará sin los 4 millones presupuestados en 2018. Y a los Planes Provinciales, que experimentan un «recorte» de 3,2 millones de euros, afirma el diputado socialista David Jurado.

El PSOE afirma que el presupuesto, el último del presente mandato, es el «colofón» a cuatro años de mala gestión económica

Así, la Diputación seguirá comprometiendo 20 millones a Planes Provinciales, pero deja de consignar 3,2 millones (y otros 800.000 euros en los planes de pedanías) pues solo se anticipará a los ayuntamientos el 80% de las ayudas, quedando el 20% restante para 2020. «Es un recorte, lo quieran vestir como quieran», afirma Jurado, quien además apunta que con la medida los ayuntamientos «financiarán a la Diputación» con ese 20% de pago aplazado.

El socialista insiste en que «por mucho que se empeñen» si el presupuesto baja es imposible mantener subvenciones, servicios e inversiones, máxime si sube el gasto en personal. «La realidad es que desciende el presupuesto», en parte, porque la Diputación ya no puede acudir al crédito por haber incumplido la regla de gasto.

Para David Jurado el avance del presupuesto «tiene mala pinta», y supone el «colofón» a cuatro años de mala gestión económica en el seno de la Diputación. Los presupuestos han ido «de mal en peor», ha insistido, y este de 2019, el último del actual mandato (y puede también que el último de José María Martínez en la Diputación, tras 35 años como diputado provincial), cierra ciclo.

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