Una excavación arqueológica en La Nuez de Abajo busca conocer las zonas menos romanizadas

Varios arqueólogos trabajando en el interior del yacimiento durante los últimos días de campaña./PROYECTO BRAVUM
Varios arqueólogos trabajando en el interior del yacimiento durante los últimos días de campaña. / PROYECTO BRAVUM

El proyecto Bravum se centra en los Turmogos que moraban en el noroeste de la actual provincia burgalesa, cerca del límite con Cantabria

César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

El proyecto arqueológico 'Bravum: al margen del imperio romano' pretende demostrar que en la Edad Antigua ya había diferencias entre los centros de poder ubicados en las grandes ciudades y los poblamientos situados en lugares poco accesibles, como los que están rodeados por montañas.

Tres investigadores, Eduardo Carmona, Cristina Vega y Alberto Berzosa, comenzaron el año pasado a buscar pruebas que avalen sus teorías. Y por ello, se fueron hasta la localidad de La Nuez de Abajo, municipio de Valle de Santibáñez, para rastrear el paraje conocido como 'El Páramo Ciudad'.

Este lugar estaba habitado por los turmogos, un pueblo prerromano hispánico que se asentó en el centro-norte de la provincia de Burgos, sur de Cantabria y este de Palencia, y convivió con los romanos. Pero los responsables de la excavación explican que el proceso de romanización no fue uniforme y, por lo tanto, no afectó igual en todos los puntos de la península Ibérica. De hecho, hubo zonas geográficas en las que las garras del Imperio apenas llegaron; de ahí que piensen que se pueden averiguar su manera de vivir mientras los Césares dominaban el Mare Nostrum.

El yacimiento mide 84 hectáreas y está dividido en tres zonas, cincho o muralla, llanos y ciudad. Tras una prospección en 2016, comenzaron en ese mismo periodo las catas. Los primeros descubrimientos fueron una cerca hecha por el hombre a base de tierra y piedras datada en el siglo I antes de Cristo y, debajo de ella, una estructura cuadrangular tres centurias anterior que se conserva.

La excavación se llevó a cabo durante la primera parte del verano. / PROYECTO BRAVUM

En la última campaña, desarrollada a principios de verano, los trabajos se han ampliado a la zona opuesta de la excavación, donde ha aparecido un talud de los mismos materiales que el muro conocido hace un año. Además, han estudiado el camino que bordea el citado muro. El inventario arqueológico de Castilla y León explica que es una vía romana, pero los primeros indicios de Carmona, Vega y Berzosa hablan de que se construyó sobre una ruta previa.

También han descubierto cerámicas a mano y a torno habituales en el pueblo turmogo, pero ninguna elaborada siguiendo los cánones artísticos romanos. No obstante, aún es pronto para certificar nada. El proyecto solo lleva dos años y el deseo de los directores es seguir indagando en La Nuez de Abajo.

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