El Festival Pollogómez Folk celebra su décima edición apostando por el 'orgullo de la identidad rural'

Imagen de archivo de una edición de Pollogómez/BC
Imagen de archivo de una edición de Pollogómez / BC

La entidad organizadora espera superar las cifras de años anteriores y alcanzar la asistencia de más de 2.500 personas

ICALBurgos

La localidad burgalesa de Villangómez acogerá los días 23 y 24 de agosto la décima edición de su característico Festival Pollogómez Folk. Un encuentro que cada año reúne a miles de personas con la intención de disfrutar de la música en directo y de poder degustar el pollo en sus diferentes modalidades. Una edición que, tal y como señala el presidente del proyecto Pollogómez para el Desarrollo del Medio Rural, Rodrigo Barriuso, será especial debido a la celebración de su décimo aniversario.

El festival, que dará inicio el viernes 23 de agosto contará con la presencia de la banda Abrakabalkan, The Solutions y el músico español Kiko Veneno, que será uno de los platos fuertes de esta edición. «Buscábamos el perfil de un artista que fuera mediático pero a la vez tuviera unos valores que van el línea de lo que nosotros estamos buscando con este evento», dijo Barriuso. «Kiko es un referente de la música española, ha tocado todos los palos y siempre ha estado en busca de nuevas formas de música», continuó, por lo que desde la organización consideraron que «podía ser un buen representante» de lo que buscaban para su décimo aniversario.

Además, como cada año desde hace una década, durante el sábado 24 se entregará el Pollogomez de Honor, un reconocimiento con el que cada edición premian a una persona o entidad por haber «apoyado al medio rural y sus costumbres».

Este año, este premio recaerá en el periodista vallisoletano Javier Pérez Andrés, un «representante nato» en este ámbito y que «lleva más de 30 años luchando por el desarrollo rural, la agroalimentación y la recuperación de las costumbres», afirmó Barriuso. «Era un representante que siempre ha estado encima de la mesa para nuestras propuestas de Pollogomez de Honor y en este décimo aniversario encajaba perfectamente», aseguró.

Identidad rural

Este festival nació a raíz de una iniciativa del Ayuntamiento de Villangómez, que buscaba un «aliciente que incidiera en el mundo rural», algo que permitiese a los vecinos de la localidad «aunar esfuerzos» en un mismo proyecto, y que esto sirviese «de orgullo» para todos.

Este fue el punto de partida que llevó a los habitantes de Villangómez a ponerse manos a la obra y sacar adelante una iniciativa, que diez años después, es reconocida por todos en la provincia burgalesa, gracias a su perfecta forma de combinar música y ambiente con grandes platos de pollo. Por algo este pueblo burgalés se caracteriza por ser uno de los mayores productores de pollo de toda Castilla y León.

Sin embargo éste no fue el único aliciente por el cual año tras año desde 2009 se celebra este festival de música folk. Uno de los objetivos clave que se propusieron a la hora de llevar a cabo este proyecto, y que aún a día de hoy pervive, es la puesta en valor del medio rural. En palabras de Barriuso, con este evento siempre han apostado por el 'orgullo de la identidad rural', es decir «sentir que lo que tienes en el medio rural es algo realmente interesante, que puede ser atractivo».

Asimismo señala que para que esto sea posible, las propias personas que viven en el medio rural tienen que creer en ello, para hacer que la gente de verdad considere desarrollar su modelo de profesional y de vida en este entorno. Para ello, la labor que realizan los vecinos de Villangómez es muy importante, puesto que han logrado que la gente tenga una «identidad con el proyecto».

Es por esto que afirma que los festivales de verano logran «incidir de manera directa» en la repoblación del medio rural, puesto que «ponen sobre la mesa y en las agendas de la política» estos lugares, y atraen a la población.

Por otro lado, Barriuso afirma que el Pollogomez Folk no se llevaría a cabo sin la ayuda de tres apoyos fundamentales: por un lado la ayuda institucional, entre la que se encuentra la de la Diputación de Burgos, la Universidad de Burgos (UBU), Fundación Caja Burgos y la Asociación para el desarrollo de la comarca del Arlanza (Adecoar); los habitantes de Villangómez constituyen otra de las patas de este evento, siendo «todos los voluntarios de manera íntegra» del pueblo, tal y como afirma el presidente.

Barriuso no quiso olvidarse tampoco del apoyo privado, entre el que se encuentra el de las diferentes empresas locales que hacen una «apuesta especial» por Pollogomez, especialmente la Cooperativa Avícola y Ganadera de Burgos (Cobur) a la que consideran un «elemento básico» por haber estado siempre apoyándoles. Asimismo, en relación a las empresas locales que ponen su granito de arena, el organizador del festival señala que esto tiene una «incidencia económica directa», permitiendo «visibilizar» el consumo de pollo de maneras diferentes a la habitual.