Aspanias busca la colaboración pública en la comarca de Lara para implantar servicios de proximidad a los mayores

Foto de archivo de un grupo de ancianos. /Mariam A. Montesinos / El Norte de Castilla
Foto de archivo de un grupo de ancianos. / Mariam A. Montesinos / El Norte de Castilla

Aspanias está realizando un proyecto piloto basado en la socialización con ocho ancianos de la zona de Lara | Los resultados son satisfactorios y todos ellos seguirían participando, aunque hubiese que abonar una cantidad

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

Vivir en una zona rural que sufre la despoblación, como es el caso de la comarca burgalesa de Lara, es especialmente duro para las personas mayores. La falta de servicios de proximidad o la dificultad de transporte empujan a nuestros ancianos a sufrir especialmente la soledad. La socialización puede llegar a ser una auténtica medicina con grandes beneficios para su salud y estado de ánimo.

Desde el grupo Aspanias se conoce esta situación y, tras ponerse en contacto con ellos Rubén Heras, alcalde de Quintanalara, y con apoyo también de la Asociación para el Desarrollo de Tierra de Lara, ha comenzado un proyecto piloto en la comarca de Lara. Se trata de una acción que se enmarca dentro del proyecto de Aspanias Soluciones y Apoyos en el Entorno (SAE). Con este se trata de ofrecer servicios de proximidad a las personas mayores de Lara para que estas puedan vivir en sus casas el máximo tiempo posible.

«Cuando Rubén nos comentó su preocupación, le propusimos un pequeño pilotaje centrado en la socialización, que es fundamental, ya que las personas mayores en estos casos sufren mucha soledad», explica Joaquín Domínguez, director del centro Aspanias en Salas de los Infantes. Este proyecto piloto intenta, por tanto, combatir la soledad de los mayores de la zona de Lara mediante socialización, ocio y actividades lúdicas. Quedan dos sesiones del proyecto, de un total de doce, y después se presentarán los resultados a los alcaldes de la comarca para lograr su implicación a la hora de prestar estos servicios de proximidad a los ancianos. «Los participantes están respondiendo muy bien», reconoce Domínguez.

Relaciones personales

Una vez a la semana, un vehículo de Aspanias pasa a recoger a los participantes por sus casas y se los traslada hasta Lara de los Infantes. En ese pueblo la Asociación de Jubilados les ha cedido su sede para realizar el proyecto. «Lo interesante es que se hiciera sin salir de la comarca de Lara», añade Domínguez. Se basa en ofrecer servicios de proximidad, por eso se buscó la forma de hacerlo en la zona.

Allí las ocho personas que han querido participar en el proyecto han pasado un par de horas centradas en las relaciones personales. Se han elaborado libros de vida basándose en las raíces, experiencias y vivencias que cada uno ha contado. Algunos ya se conocían pero para crear dinámica de grupo se ha impulsado la dinámica de presentación y se han abierto temas de conversación. Una vez acabada la sesión, cada persona era llevada de nuevo a su domicilio. Entre estas ocho personas, tres de ellas tienen más de 80 años.

En estos talleres ha participado dos técnicos, uno se ha encargado de monitorizar las actividades y otro de realizar las encuestas de satisfacción y necesidades tras cada sesión. Estos cuestionarios desvelan varias cosas, por un lado que los mayores participantes están satisfechos con las sesiones y que seguirían disfrutando de este proyecto incluso pagando, todos ellos. Por lo que este proyecto apoya con datos empíricos que el medio rural precisa servicios de proximidad para las personas mayores y que «hay que generar este servicio», como señala Domínguez.

Colaboración público-privada

Por esta razón, los resultados del proyecto se presentarán a los alcaldes de la comarca en breves. El estudio, los medios humanos y materiales han sido aportados por Aspanias pero ahora se quiere lograr la implicación de los Ayuntamientos. «La aportación de los ayuntamientos no tiene por qué ser económica pero sí necesitamos su implicación de alguna forma, prestando una sede, un vehículo...», señala el director del centro de Salas. Como se sabe, los servicios en el medio rural son más caros a lo que se añade la dispersión de las personas, una colaboración público-privada podría ser el método para lograr que estos servicios fueran una realidad. Se necesita la implicación de los agentes sociales de la comarca oara ello.

Cardeñajimeno es un ejemplo de ello, el proyecto Soluciones y Apoyos en el Entorno está implantado en este pueblo burgalés donde el Ayuntamiento copaga los servicios, por lo que se reduce el coste para los participantes.

El objetivo final es que la colaboración público-privada en el medio rural burgalés logre implantar servicios de proximidad para las personas mayores o dependientes pero que, además, estos servicios tengan un coste asumible para los participantes. Aspanias ha realizado el proyecto piloto que arroja varias evidencias, ahora queda en manos de las instituciones públicas recoger el testigo y afrontar este problema.