«Igor era un gran tipo, simpático, colaborador... Ha sido un gran palo para todos»

Conmoción. Igor Gallarreta era un gran aficionado de la Sociedad Deportiva Leioa. Derecha, Mónica Aguirre, en la esquela aparecida en las calles del municipio/FACEBOOK / P. URRESTI
Conmoción. Igor Gallarreta era un gran aficionado de la Sociedad Deportiva Leioa. Derecha, Mónica Aguirre, en la esquela aparecida en las calles del municipio / FACEBOOK / P. URRESTI

La localidad vizcaína de Leioa llora el fallecimiento de dos de sus vecinos, que perdieron la vida en un accidente de moto el pasado domingo en Merindad de Montija

J. GARCÍA / I. S. DE LUNALeioa

Dos vecinos de Leioa perdieron la vida en la noche del pasado domingo tras sufrir un accidente en moto. Los fallecidos son Igor Gallarreta y Mónica Aguirre, de 40 y 43 años respectivamente. Circulaban a la altura del pueblo burgalés de Barcenillas del Ribrero, perteneciente al municipio de Merindad de Montija, muy cerca de Medina de Pomar, cuando a las 21.15 horas sufrieron el siniestro a la altura del kilómetro 32 de la carretera nacional 629, en un tramo de sucesión de curvas. Por causas que se desconocen Igor perdió el control de la motocicleta y se salió de la vía por el lado izquierdo de la carretera. A causa del accidente el varón salió despedido y cayó al río Trueba. Su acompañante quedó tendida sobre la carretera.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron una UVI móvil y una ambulancia, además de los bomberos, pero no se pudo hacer nada por salvar la vida de los dos vizcaínos. La Guardia Civil mantiene abierta una investigación para tratar de determinar los motivos por los que el conductor perdió el control de la moto. Ambos ocupantes llevaban casco.

La muerte de estas dos personas causó una gran conmoción entre sus vecinos de Leioa. Igor era muy conocido en la localidad y las personas que lo conocieron no dudaban ayer en definirlo como «un tipo sensacional». Estaba muy integrado en la vida social de su pueblo y era muy colaborador. El fútbol era una de sus pasiones. Enamorado del Athletic, también sentía con intensidad los colores de la Sociedad Deportiva Leioa. Su presidente, Javier Landeta, le recordaba ayer con tristeza y cariño. «Era un colaborador habitual de nuestro equipo en los partidos que jugábamos en casa. No dudaba en ningún momento en ponerse el peto para ayudar en las tareas de seguridad o en lo que hiciese falta», rememoraba.

Su trabajo en una empresa de suministros de hostelería le llevaba a viajar en ocasiones fuera de Bizkaia. «Cuando por cuestiones laborales se encontraba en Madrid y jugábamos allí se las arreglaba para no faltar al partido para venir a vernos», recordaban ayer desde la entidad deportiva.

De joven practicó la soka-tira. Defendió los colores del Leioa Kirol Zarea entre 1995 y 2000. Con ellos participó en un campeonato de Europa disputado en Inglaterra. El presidente de la entidad, José Luis Bilbao recibió la noticia del fallecimiento de Igor mientras estaba en el caserío. «Siempre estaba dispuesto a colaborar en todo cuando su trabajo se lo permitía. Es una desgracia», manifestaba ayer, recogiendo el sentimiento de numerosos vecinos de Leioa que conocieron a esta persona, que se había aficionado en los últimos tiempos a conducir en moto. «Si me pides que te destaque a tres vecinos del municipio por buena gente, al primero que te diría, sin dudarlo, habría sido a él. Era un gran tipo, simpático, colaborador... Ha sido un gran palo para todos», recordaba ayer otro de sus amigos.

El dolor también se apoderó ayer de la Sociedad Recreativa y Gastronómica Errota Ondo. Con sus miembros compartía buenas comidas amistad, largas conversaciones y pasión por el fútbol. Ayer sus integrantes, caso de Iván Crespo, directivo a su vez de Leioa, reconocían que, «está siendo un día muy duro».