Proyecto Hombre detecta una tolerancia «grande» al consumo de alcohol y cannabis entre los jóvenes

Proyecto Hombre afirma que la sociedad se ha acostumbrado a la problemática de la adicción/AFP
Proyecto Hombre afirma que la sociedad se ha acostumbrado a la problemática de la adicción / AFP

La entidad atendió el pasado año a 265 jóvenes con problemas de adición, dentro de sus programas destinados a menores de 21 años

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Los jóvenes menores de 21 años, las adicciones a las nuevas tecnologías y el incremento de los trastornos mentales en adultos asociados al consumo de drogas son las tres preocupaciones principales a las que se enfrenta Fundación Candeal-Proyecto Hombre. La asociación burgalesa ha presentado su memoria anual, con motivo de la celebración del Día de la Bici el próximo 13 de mayo, dando a conocer algunos de los datos más destacados de los trece programas de prevención, atención e intervención que desarrollan, destinados a jóvenes, adultos y familiares.

A través de Proyecto Joven, la entidad ha atendido a 265 usuarios menores de 21 años, y ha prestado asistencia a 389 familias de jóvenes, tanto para lidiar con problemas de adicción o consumo de sustancias como para prevenirlos, en los casos en los que existe cierto riesgo. Manuel Fuentes, director de Proyecto Hombre, ha explicado que el 80% de las consultas recibidas, en relación a los menores de 21 años, se han debido al consumo de cannabis. El otro 20%, al alcohol.

«Los problemas, cogidos a tiempo, se resuelven razontablemente bien»

Cierto es que existen otro tipo de adicciones y consumos, pero son menos recurrentes (o menos conocidos). Fuentes insiste en que la sociedad parece haberse acostumbrado a la problemática de las adicciones, una situación «dramática», pues solo los que las padecen, directa o indirectamente, son conscientes de lo que significan.

Por ese mismo motivo, el director de Proyecto Hombre avisa de que existe una «tolerancia muy grande» al consumo de alcohol y drogas, sobre todo cannabis, entre los menores de edad y los jóvenes en general. Es una de las preocupaciones que tiene la organización, que recuerda que 265 menores de 21 años con problemas de adicción representan un número importante para una ciudad como Burgos.

Eso sí, Manuel Fuentes insiste en que «los problemas cogidos a tiempo se resuelven razonablemente bien». La intervención temprana es la clave, junto con la prevención, para evitar que esos primeros abusos y adicciones se conviertan en un problemas «dramáticos», con afección a todo un proceso de vida.

También el trabajo con las familias pues, asociados a esos consumos, en un 44,7% de los casos se registran problemas de índole familiar. También de conducta del menor (en el 23%), o problemas escolares, de estado anímico o con las nuevas tecnologías (el 10%).

Nuevas tecnologías

Precisamente, la adicción a las nuevas tecnologías es otra de las preocupaciones de Proyecto Hombre. Un 10% de las personas que acuden a la entidad con algún tipo de trastorno por adicción presentan este tipo de problemática, y es la punta del iceberg, ha insistido Manuel Fuentes. «Es un tema complejo», pues permanece más oculto, y afecta tando a jóvenes como adultos.

Los problemas de gestión de nuevas tecnologías detectados son solo la punta del iceberg

De ahí que se trabaje, sobre todo, en clave de prevención, para enseñar a los más jóvenes a manejar las nuevas tecnologías, pues son herramientas muy útiles, necesarias incluso para el día a día, pero que mal gestionadas pueden ocasionar problemas sociales, personales y laborales.

Finalmente, la tercera gran preocupación de Proyecto Hombre es el incremento de los trastornos mentales en adultos asociados al consumo de drogas. Problemas psicológicos, depresivos o de ansiedad que se acentúan con el comsuo de sustancias, lo que exige intervenciones muy específicas

Más heroína

Proyecto Hombre atendió el pasado año a 434 adultos con problemas de adicción en su programa de atención ambulatoria. Una cifra a la que se deben sumar los 94 usuarios de la comunidad terapéutica de San Medel, un centro resindencial para procesos severos, ha explicado Manuel Fuentes. Los programas de prevención alcanzaron casi a 2.000 personas.

Entre los adultos, el 33% de las consultas estuvieron relacionadas con la cocaína, mientras que el 25% correspondieron a la heroína, el 22% al alcohol y el 10% al cannabis. Proyecto Hombre detecta un incremento de la presencia de la heroína entre las adicciones, así como el policonsumo de sustancias, como se comprueba cada fin de semana, cuando se dan los resultados de los controles policiales.

Al margen de los datos, Manuel Fuentes insiste en que «todo el mundo puede rehabilitarse». Hay que reconocer el problema, seguir un tratamiento, ser persistente y, «si se hacen las cosa bien, se sale». Eso no quiere decir que algunos problemas queden cronificados y exijan mayores precauciones que otros, pero que nadie piense que una adicción no se puede superar.

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