Quintanalara ya huele a trufa

La trufa es un producto cada vez más demandado/GIT
La trufa es un producto cada vez más demandado / GIT

Quintanalara acogerá este fin de semana la IV Feria de la Trufa de Burgos con expositores y exhibiciones gastronómicas

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

La trufa va asentándose poco a poco en los fogones. Eso bien lo saben en Quintanalara, que el próximo fin de semana acogerá la cuarta edición de la Feria de la Trufa de Burgos, una cita mediante la que se pretende poner en valor un producto de altísima calidad cuyo cultivo se ha venido extendiendo en los últimos años en la provincia.

En esta ocasión, la cita volverá a apostar por la misma estrategia que en ediciones anteriores. Así, la Asociación para el Desarrollo de Tierra de Lara y la Junta Administrativa de la localidad, organizadores del evento, han previsto la instalación de 25 puestos de venta de productos relacionados con la trufa, los cuales permanecerán abiertos el sábado y el domingo.

Asimismo, la feria se completará con tres ponencias sobre normativas de cultivo y potencialidades de la trufa y con exhibiciones gastronómicas a cargo de los cocineros Patxi Álvarez (Tábula Gastrobar), Cucho Íñiguez (El Fogón de Jesusón) y Alfonso Camarero (Mudarra). Además, cinco restaurantes de la comarca participarán activamente en la feria ofreciendo durante todo el fin de semana un menú trufado.

El objetivo, en suma, es poner en valor el producto y hacer que se conozca mejor. No en vano, según ha explicado Rubén Heras, presidente de la Asociación Tierra de Lara y de la asociación de productores de trufa, se trata de un producto natural que puede servir para generar economía en el mundo rural y fijar población. Eso sí, no es fácil. No en vano, el cultivo de la trufa exige un gran desembolso inicial y no da rendimientos hasta después de varios años, lo que obliga a tener una fuente de ingresos paralela. Eso sí, una vez que se comienza a producir, los beneficios son más que interesantes.

En este sentido, se calcula que las explocaciones jóvenes (de hasta 10 años), pueden generar entre 2 y 8 kilos de trufa por hectárea, mientras que las ya asentadas pueden generar entre 20 y 30 kilos por hectárea. Y la trufa se paga, ahora mismo, a unos 1.000 euros el kilo.

Actualmente, se calcula que en la provincia hay unas 250 hectáreas dedicadas al cultivo de trufa repartidas por todo el territorio. Buena parte de ellas son responsabilidad de los 50 productores integrados en la asociación.

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