El San Pablo suma y sigue

El San Pablo celebró la sufrida victoria. /GIT
El San Pablo celebró la sufrida victoria. / GIT

El conjunto burgalés consigue una sufrida victoria frente un rival directo como el Herbalife Gran Canaria

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El San Pablo Burgos consiguió sumar esta tarde la novena victoria de la temporada tras superar por la mínima al Herbalife Gran Canaria en un partido extremadamente igualado que se resolvió en los últimos segundos. Una técnica de Radicevic, transformada por Benite desde la línea de libres, acabó desnivelando la balanza a favor del cuadro burgalés.

Comenzó el partido el San Pablo muy entonado, sobre todo desde la línea exterior. Tres triples consecutivos de Fitipaldo, Frazier y Sutton dispararon al conjunto burgalés en el marcador, que tras el primer minuto de juego reflejaba un esperanzador 12-6. Sin embargo, el dominio burgalés se diluyó pronto. Los hombres de 'Epi' comenzaron a encadenar errores y precipitaciones en el lanzamiento mientras el Herbalife se hacía fuerte en el rebote y empezaba a calentar la muñeca. Esa circunstancia motivó un contundente parcial de 0-12 para los intereses canarios. Un parcial que permitió al Herbalife, no solo dar la vuelta al marcador, sino abrir brecha en un abrir y cerrar de ojos.

89 San pablo Burgos

Sutton (19), Fitipaldo (12), Lima (6), Frazier (8), Zipser (2) -quinteto inicial-; Benite (6), Álex Barrera (2), Huskic (12), Álex López (3), Cancar (15), Javi Vega (4).

87 Herbalife Gran Canaria

Wiley (13), Eriksson (17), Rabaseda (5), Radicevic (10), Tillie (7) -quinteto inicial-; Oliver (-), Hannah (10), Balvin (-), Paulí (2), Strawberry (4), Jefferson (13), Báez (6).

Cuartos:
18-27, 43-44 (descanso); 67-66, 89-87 (final del partido).
Árbitros:
Carlos Peruga, Rafael Serrano y Alberto Sánchez Sixto.
Incidencias:
Partido correspondiente a la vigésimo primera jornada de la Liga Endesa disputado en el Coliseum ante 9.162 espectadores.

El devenir del choque estaba lejos de ser el ideal y 'Epi' no tardó en llamar a capítulo a los suyos para intentar ajustar piezas y frenar la sangría. Y lo consiguió, aunque solo a medias y durante unos minutos. De hecho, el arreón final de hombres como Erikssen o Rabaseda incrementó la ventaja visitante hasta los 11 puntos (16-27). Una ventaja que Cancar rebajó mínimamente al filo de la bocina (18-27).

Las cosas no le estaban saliendo al San Pablo, que además de conceder lanzamientos cómodos a su rival, estaba fallando demasiado, con un acierto de apenas el 50% en tiros de dos en el primer cuarto. En esa tesitura es complicado pararle los pies a un equipo como Herbalife, con muchos quilates en sus filas. Sin embargo, al conjunto canario se le atragantó el comienzo del segundo cuarto y perdió de golpe y plumazo todo el acierto que venía demostrando hasta entonces.

De hecho, los primeros compases del periodo fueron de todo menos espectaculares. Ni el San Pablo conseguía remontar ni el Herbalife rompía el partido. El juego estaba trabado y ambos acumulaban demasiados errores en el lanzamiento. Pero el conjunto burgalés acabó saliendo antes de esa dinámica. Un contragolpe perfecto de Barrera reducía la diferencia a cuatro puntos (31-34), encendía el Coliseum y obligaba a Víctor García a pedir tiempo muerto.

El San Pablo había despertado y se sentía superior a un Herbalife que parecía ir a trompicones, pero que se guardaba muchos ases en la manga. Sendos triples de Erikssen, el último sobre la bocina, permitieron al cuadro canario marcharse a vestuarios uno arriba (43-44) entre silbidos del público, cabreado por varias decisiones arbitrales muy cuestionadas.

Igualdad y nervios

Sea como fuere, el choque había entrado ya en una dinámica muy igualada y no la abandonaría hasta el final. Y eso que el San Pablo regresó de vestuarios con una marcha más que su rival. El acierto de Sutton y Cancar permitió al cuadro azulón volver a ponerse por delante (54-48) por la vía rápida, pero los hombres de 'Epi' no conseguían romper el partido. El acierto exterior de Jefferson, Strawberry y, sobre todo Hannah, impedía a los castellanos ampliar diferencias y mantenía al Herbalife en partido, manejando diferencias que, en todo caso, resultaban mínimas. El 67-66 con el que el choque encaró el último cuarto daba buena muestra de ello.

Lo visto hasta entonces en la pista permitía aventurar un final muy ajustado. En ese escenario fue el San Pablo el que mejor encaró la situación desde el principio del cuarto, con un Sutton estelar. El norteamericano se echó el equipo a sus espaldas en los momentos clave. Suyo fue el dos más uno que ponía al San Pablo cuatro arriba mediado el cuarto (78-74). Y suyos fueron dos rebotes esenciales para el devenir del encuentro. También Fitipaldo aportó lo suyo ante un Herbalife que cometió varios errores no forzados en el peor momento posible.

Pero ni con esas. A pesar de tener en sus manos un par de ocasiones para ello, el San Pablo no consiguió romper el marcador en ningún momento, dejando al cuadro canario con un halo de vida hasta el final. Cierto es que Cancar ponía el 87-83 a falta de un minuto, pero las diferencias seguían siendo mínimas y cualquier error se podía pagar muy caro. La cosa es que no hubo solo un error. Hubo varios y en ambos lados. El primero lo cometió Tillie, que falló un triple esencial a falta de 40 segundos. El segundo lo cometió Sutton, que no acertó a rematar a un Herbalife herido en la jugada siguiente. El tercero lo cometió Benite, que sólo consiguió marcar un tiro libre a falta de 12 segundos. Y el cuarto, y definitivo, lo cometió Radicevic, que a falta de seis segundos cometió técnica. Benite no falló en esta ocasión desde la línea de libres y el resto fue historia. Bueno, en realidad, hubo un quinto error, en este caso del San Pablo, que no consiguió materializar su último ataque, pero en realidad, ya no hizo falta. Victoria sufrida y por la mínima, pero victoria al fin y al cabo. Una más.

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