Una primera vuelta nada fácil, pero aprobada con nota para el San Pablo

Diego Epifanio 'Epi', entrenador del San Pablo. /GIT
Diego Epifanio 'Epi', entrenador del San Pablo. / GIT

Entre sus victorias destacan las cosechadas ante rivales como el Baskonia, Iberostar Tenerife o Unicaja

EFE. Burgos

Veinticuatro jornadas después, el San Pablo Burgos vuelve a enfrentarse al rival con el que empezó la temporada, el Monbus Obradoiro. Veinticuatro partidos en los que los hombres dirigidos por Diego Epifanio han tenido que luchar por hacerse un hueco un año más en la categoría.

El balance para los burgaleses es negativo, con once victorias y trece derrotas, pero lo cierto es que si echamos la vista un año atrás las cosas no podían haber salido mejor a la entidad azulona. Entre las victorias, las del Baskonia, la primera en casa; Iberostar Tenerife o Unicaja por la calidad de sus rivales y otras, como las Breogan, GBC o Fuenlabrada por su directa rivalidad en la clasificación.

También hay derrotas dolorosas, con tiros fallados en el último segundo ante Movistar Estudiantes o en las que el equipo no es 'ni su propia sombra' cuando el Joventut de Badalona visitó el Coliseum.

La victoria más amplia la consiguió hace apenas mes y medio ante Delteco GBC (+23) y la derrota más abultada a manos de Joventut (-22).

Pese a que no ha sido de momento una temporada fácil en lo deportivo, con varios cambios de jugadores, nuevas incorporaciones y la despedida del buque insignia del equipo, Deon Thompson; los de Epi han sabido anteponerse a las dificultades y pensar más allá del objetivo principal que tenían marcado, la permanencia.

Se marcharon Kratsov, Radoncic, Thompson y Jaramaz; en su lugar llegaron la dupla brasileña Augusto Lima y Vítor Benite, el alemán ex NBA, Paul Zipser; así como Dominique Sutton, quién se ha convertido en el nuevo ídolo de la afición por su estilo de juego.

Pero lo cierto es que 183 días después, con un equipo muy renovado y enfrente a uno de los rivales directos, el Monbus Obradoiro; el equipo mira hacia arriba y no hace cuentas para poder salvarse como hace un año, sino que disfruta de una temporada en la que si los resultados acompañan podría alargarse más allá de mayo.