Liga Endesa

Sancho: «La remuneración económica se ha quedado pobre»

Félix Sancho, durante un acto público / María González

El presidente del CB Miraflores apunta a una modificación del contrato de patrocinio que tiene suscrito con el Ayuntamiento | «La revisión no creo que sería ninguna locura»

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Es uno de los hombres de moda de la ciudad. El club que usted preside ha conseguido cuatro reconocimientos en la última Gala del Deporte Burgalés -mejor dirigente, mejor entidad deportiva, mejor patrocinador y mejor entrenador-. ¿Cómo está viviendo uno de los momentos más dulces de este proyecto deportivo?

-La verdad es que hasta la fecha no nos ha dado tiempo a celebrar ninguno de los premios que hemos ido cosechando en estos dos años porque toda la vorágine de cosas que nos van sucediendo no nos permite pararnos a endulzarnos con estas cosas, pero se agradecen, y mucho, esos reconocimientos.

-¿Hasta dónde ha tenido que sacrificar personal y empresarialmente para llegar a situar al equipo en la Liga Endesa?

-Sinceramente mucho, tanto en lo profesional como en lo personal te resta muchísimo tiempo.

-¿Compensa?

-Depende de los días (ríe). Hay días que sí y otros que no tanto, pero si estamos aquí metidos es porque nos gusta y, al final, de alguna forma, personalmente me compensa.

-Institucionalmente, el club ha registrado cambios, desde la Presidencia, hasta varios miembros de la Junta Directiva. En estos momentos, ¿quiénes y de qué funciones se encargan cada uno?

-Todos saben las personas que nos acompañan ahora, incluso, las que había antes siguen trabajando para el club. No tenemos un club tan estructurado como para que haya un determinado directivo que se encargue de una sección en concreto, que sí que lo puede haber en algunos casos como los de Miguel Ángel Segura, que se encarga de la cantera, o el de Nacho Martínez, que se ocupa de todo el tema jurídico. En resumidas cuentas, todos intentamos ayudar en todos los ámbitos y, de alguna manera, el club funciona bien porque es como una familia. Incluso los directivos que salieron por circunstancias personales o por lo que fuera siguen colaborando con nosotros y nos ayudan todos los días.

-En cuanto a la ampliación de capital de la Sociedad Anónima Deportiva, ¿qué plazos están marcados para alcanzar la cifra fijada por el Consejo Superior de Deportes?

-Si no recuerdo mal son 1.680.000 euros y el plazo máximo que tenemos para hacer todas las aportaciones económicas es el 8 de agosto.

-La SAD ¿de qué cantidad dispone?

-Se generó con 100.000 euros y ya se hizo una aportación de 350.000, por lo que estamos en 450.000.

-¿Es factible conseguirlo?

-Espero que, aunque con dificultades, como siempre, pero sí.

-De no alcanzarse esa cantidad, ¿habría consecuencias deportivas?

-La verdad es que no las he querido mirar, pero sí, sería un descenso.

-Hablando de números. Las llegadas de John Jenkins y, ahora, Vlatko Cancar han trastocado el presupuesto, pero, ¿hasta qué punto va a ser necesario incrementar los esfuerzos para llegar a cubrir la temporada sin problemas?

-Hay que darse cuenta de que son dos jugadores de primer nivel y la incorporación de John fue en noviembre, la de Chanchar, aunque es muy elevada, son menos meses. Sí, trastoca mucho el presupuesto que hicimos en septiembre. ¿Cómo lo vamos a cubrir?, pues esperamos que más patrocinadores vengan e intentemos, de aquí, a final de año, sufragar todos esos nuevos gastos que han ido saliendo.

-Recientemente ha reclamado al Ayuntamiento que reconozca los esfuerzos que ha realizado el club para llegar hasta donde está. ¿Echa en falta un mayor respaldo municipal a un club con una masa social tan importante?

-El Ayuntamiento se ha portado bien cuando se ha tenido que comportar, pero las circunstancias son cambiantes. Si hubiéramos tenido 1.000 o 2.000 socios, la cantidad del patrocinio hubiera podido parecer más excesiva, pero, visto lo visto... Estoy convencido de que otras empresas podrían aportar el mismo dinero que aporta el Ayuntamiento. Por eso, cuando se habla de ayuda, a mí me chirría un poco porque no es ninguna ayuda, es un contrato de patrocinio. Que quede claro. El Ayuntamiento no pone un duro porque sí, alegremente, lo que pone está justificado con creces en la contraprestación que el club da al Ayuntamiento por el dinero que recibe.

Quiero decir con esto que todos los contratos son susceptibles de ser revisados y entiendo que, dada la relevancia que está teniendo el equipo, no sólo a nivel local, sino a nivel nacional, la revisión de ese contrato no creo que sería ninguna locura, máxime cuando, de repente se nos ha sacado del reconocimiento de las subvenciones de club de élite (90.000 euros), de cantera (10.000 euros), especialmente hiriente. Eso lo sumas a los 100.000 euros que hemos invertido en el Coliseum, que se quedan para uso y disfrute de una instalación municipal que no es nuestra. Entiendo que ese contrato de patrocinio ha quedado muy mermado.

La ayuda municipal, que sí era ayuda municipal como subvención puramente ha desaparecido y son 100.000 euros. Invertimos 100.00, son 200.000. El contrato de patrocinio son 500.000, ojo, que restando el IVA a los 700.000 se queda en 500.000. Estamos hablando de que ha sido un contrato de patrocinio por 300.000 euros. No sé, se me antoja corto, sobre todo, cuanto otros ayuntamientos aportan mucho más dinero.

El Ayuntamiento nos ha apoyado en el momento en el que nos tenía que apoyar, con el contrato de patrocinio, cuando hizo falta, que fue en el mes de junio y les agradecemos todo su esfuerzo. El alcalde se preocupa por el club todos los días, nos ayuda en cualquier gestión que sea institucional… En cuanto a eso no podemos poner ninguna pega. Sí que es cierto que la remuneración económica se ha quedado pobre, en tanto en cuanto el club aporta a la ciudad, bien en el Coliseum o con el contrato de patrocinio.

Sabemos que el Ayuntamiento tiene muchas sociedades de desarrollo y de promoción de la ciudad y yo creo que más promoción que esta no hay.

-¿Habría que proponer una revisión del contrato de patrocinio al final de temporada?

-No sé si hay que modificar ese contrato o seguir pagando lo que se venía pagando al club. Es decir, por qué le quitas de las subvenciones de élite, cuando realmente ahora es el mayor club de élite que existe en la provincia de Burgos. Punto primero. Y ¿por qué tiene que estar pagando una institución privada unos gastos en un recinto que alquila? No tiene sentido. Por lo menos recuperar esas dos patas que teníamos.

-Otra de las tareas pendientes es la de mejorar la situación del Coliseum en lo que a las dotaciones se refiere y empezando por los baños. ¿Se está trabajando en una batería de mejoras de cara a la próxima temporada?

-Hemos transmitido al Ayuntamiento una serie de mejoras. Como todos sabemos, los baños necesitan un cambio. En la parte del segundo y tercer anillo hay una serie de baños que no están terminados. El Coliseum ha sido una obra muy importante, con un presupuesto muy ajustado en plena crisis. Ellos son conscientes de las cosas que faltan y siguen trabajando en ello. Nosotros todos los días les recordamos las cosas que pueden faltar para que la gente que va a ver el baloncesto esté lo más cómoda posible y sea funcional para cualquier tipo de espectáculo.

-En lo deportivo, la paciencia y el dejar trabajar a los técnicos, quizá ha sido el mayor logro. ¿Cómo vivió ese primer cuarto de la temporada en la que los partidos se perdían de manera abultada?

-Mal, muy mal (sonríe). Una de las previsiones era que pasará lo que pasó, pero, una cosa es tenerlo en previsión y otra cosa es vivirlo. La verdad es que nosotros confiamos en ‘Epi’. Si bien, hemos tenido reuniones en las que lo hemos pasado muy mal. Hemos puesto hombro con hombro todo el cuerpo en técnico, buscando soluciones y ‘Epi’ lo sabe. Para mí era fundamental el que empezaramos a ganar porque podía llegar un momento en el que alguna solución hay que dar. Pero confiábamos en ‘Epi’ a muerte y todo lo que pudiéramos aguantar íbamos a aguantar con él. Yo sigo confiando en él no sólo esta temporada, sino la que viene y muchas.

-Es una persona enérgica que en LEB Oro, como vicepresidente, prefería ver los partidos lejos del palco. ¿Cómo lleva esta temporada ver el partido desde el palco, donde el protocolo es tan rígido?

-Habrá que preguntarle al responsable del Barcelona ayer (risas). Le pedí disculpas antes del inicio del último cuarto porque ya fue bastante difícil mantener las formas en cuanto a los gestos, pero siempre desde el respeto y nunca desde la descalificación. Creo que me comporto razonablemente bien en los palcos. No me voy a dar un sobresaliente, pero viendo cómo se comportan otros, creo que no represento del todo mal a Burgos.

-La única mancha negra en el expediente es la del partido ante Unicaja. Ese día el arbitraje sacó de sus casillas a la afición y también a usted. Hasta donde se pueda contar, ¿qué pasó tras la bocina del final del partido?

-No creo que sea una mancha negra. De hecho, a otros les han sancionado y a nosotros no. En la primera vuelta seguimos ese consejo que nos dieron de ser discretos y seguimos este papel a rajatabla, pero ya llega un momento en el que la Junta Directiva pensó, si este camino que estamos siguiendo no nos funciona, habrá que hacer otra cosa. Por lo menos que se enteren de que Burgos existe y que se nos tiene que respetar.

En ese partido Unicaja acabó con 12 faltas personales, siendo uno de los equipos más intensos de la liga. El arbitraje no tuvo sentido y, como tal, se nos ha dado la razón muchas veces. Por ejemplo, el responsable del colectivo arbitral, Paco Monjas, después del partido de Murcia nos llamó para pedirnos disculpas porque reconocían que se nos había perjudicado en exceso en ese partido. No de manera premeditada, pero sí que había habido una consecución de errores brutales. Yo creo que, sin esos errores, el equipo, y sin exagerar, podría tener tres o cuatro victorias más en su casillero. Sin ir más lejos, hemos mandado 48 acciones del partido de Murcia y nos han dado la razón en 40. Es muy fuerte. Llega a ese punto en el que ese día decidimos bajar al túnel de vestuarios a intentar hablar con los árbitros y lo único que les dijimos es que cuando vengan a arbitrar a Burgos intenten tener, al menos, el mismo respeto que al contrario, porque aquí vienen 9.000 personas que se sienten mal.

Lo único que se recoge en el acta es que pedimos, por favor, un poco de respeto. El otro día contra Murcia hicimos lo mismo y cuando salían les paramos, les ensañamos la última acción y Pérez Pérez se paró y defendió que no lo había visto así. ¿Qué ha pasado? Pues que el señor Pérez Pérez y compañía esta semana no han arbitrado. Les han metido a la nevera.

-Y, más allá de un inicio de temporada complicado, ahora el equipo está en un buen momento y con las ilusiones renovadas tras la vuelta de Jenkins y la incorporación de Cancar. ¿Cómo afronta el club el último tercio de temporada?

Va a ser bonito. Debe de serlo. El equipo está preparado para competir con cualquiera y en cualquier sitio. Hoy somos un rival incómodo. Hay que seguir con esa intensidad. El equipo me tiene muy contento. No estamos teniendo nada de suerte, pero estoy muy contento y creo que en el último tercio del campeonato vamos a ganar muchos partidos.

-Lo vivido frente al Barça se puede calificar de injusto y cruel, pero no es la primera vez que el equipo no acierta en los momentos finales. Hay una doble lectura de estas situaciones, que el equipo es competitivo y disputa victorias hasta el final o que le falta consistencia y deja escapar puntos valiosos, ¿con cuál se queda?

Me voy a quedar con la primera. Estoy convencido de que en el momento en el que ganemos tres o cuatro partidos seguidos, cuando lleguemos a un final apretado lo ganaremos. La derrota contra el Barça es culpa nuestra. Nos toca aprender en todo.

-Por último, esta semana tenemos un partido en el que será más sencillo competir de tú a tú. ¿Cuál es su pronóstico?

Estoy convencido de que vamos a competir muy bien y tengo ilusiones de ganar, pero, al final, estos partidos son los que son peligrosos porque vienes, prácticamente de empatar el partido contra el Barcelona y perder en el último segundo. Hay que controlar esa euforia porque hay que recordar que el Estudiantes tiene tres victorias más que nosotros. Espero que se gane, pero si se pierde habrá que ganar a Obradoiro en casa. No hay ningún problema.

 

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