Asesina de 20 puñaladas en el pecho a la mujer con la que había vivido varios meses

Atlas

Rebeca, una dominicana de 26 años que residía en Laredo (Cantabria), se convirtió hoy en la primera víctima del año de la violencia de género

PILAR GONZÁLEZ RUIZ y DANIEL MARTÍNEZSantander

Una de las últimas ocasiones en las que Rebeca y su presunto asesino, Tomás, coincidieron en público fue durante la celebración de Nochevieja. Fue en el pub de la Puebla Vieja de Laredo (Cantabria) donde la chica trabajaba poniendo copas y él hacía de pinchadiscos de forma ocasional. Hacía año y medio que habían comenzado una relación que quienes les conocían califican de «intermitente». Ahora, la ruptura parecía definitiva. «Es que la cosa iba y venía», apunta un amigo de los jóvenes. Ella de 26 años y nacionalidad dominicana y él de 29 años y ecuatoriano. Rebeca se convirtió hoy en la primera víctima mortal del año de la violencia de género. Tomás se entregó a la Policía Local y confesó haberla cosido a puñaladas durante una discusión.

Tuvieron problemas de convivencia, pero «como los que puede tener cualquier persona», relatan en su entorno. No constan denuncias previas. «Discutían, pero no para llegar a esto. Nos ha pillado por sorpresa», explica Marisa, una de las amigas que se acercaron hasta el Ayuntamiento laredano para participar en el minuto de silencio por el crimen.

Tomás Maestre Ramírez, que esperaba encerrado en el cuartel de la Guardia Civil a ser llevado ante el juez, vivió durante algún tiempo en el piso donde, presuntamente, asestó de madrugada unas 20 puñaladas a su exnovia en el tórax. Los vecinos cuentan que la convivencia había cesado hace tiempo y que ahora la víctima compartía piso con otras dos compatriotas. Estas mujeres presenciaron la discusión que desencadenó la agresión y tuvieron que refugiarse en una habitación porque el hombre también trato de atacarlas.

Todo comenzó con una discusión entre la pareja. Pero la riña adquirió una «violencia extrema» ante la que las compañeras de piso de la mujer «no pudieron hacer más que refugiarse para proteger su vida», según detalló el delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga.

El presunto asesino, que no tenía antecedentes, se ha entregado a la Policía Local y, tras pasar la mayor parte de la mañana en dependencias policiales, en torno a la una de la tarde fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil. Según fuentes policiales, el asesino estaba «muy tranquilo», hasta el punto de que se quedó dormido hasta que llegó la Guardia Civil. Al parecer, en este caso no había denuncias previas por violencia entre la víctima y su supuesto agresor.

Los amigos más cercanos de Rebeca, que estaba en situación irregular en España, se fueron acercando al domicilio a lo largo de la mañana sin poder creer aún lo ocurrido. En declaraciones a los medios señalaban que el agresor «era muy buena persona para todo el mundo». La familia de la joven residía en Madrid, excepto su hija de cinco años, que se encuentra en República Dominicana.

Rechazo y condena

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha manifestado a través de las redes sociales su repulsa a este asesinato.

El alcalde de Laredo, Juan Ramón López Visitación, ha calificado los hechos como «la peor noticia posible». El regidor pejino lamenta que sea el municipio cántabro el que abra las estadísticas nacionales de violencia machista de este 2019 y señala que los vecinos se sienten «totalmente consternados y muy tristes». «Hay una total repulsa a este tipo de violencia y tenemos que luchar desde todos los ámbitos de la sociedad para que desaparezca del todo».

Casi mil víctimas

Los datos oficiales de mujeres víctimas mortales por este tipo de violencia se recaban desde el año 2003. De acuerdo alas cifras oficiales, en quince años al menos 975 mujeres fueron asesinadas.

Según la estadística de mujeres víctimas mortales por violencia de género, actualizada a fecha 19 de diciembre, de las 47 mujeres asesinadas, la mayoría (33) no habían denunciado a su agresor. Únicamente en 14 casos se presentó denuncia (29,8% del total de las víctimas mortales).

En cualquier caso, sí se detecta un aumento en las denuncias realizadas respecto a años anterior. La razón del crecimiento hay que buscarla en el paso al frente de las propias víctimas. Fueron ellas las que acudieron en mayor número a demandar ayuda y protección de la justicia, bien con la notificación directa al juez o a través de los atestados policiales. Pusieron directamente hasta el 70% de las denuncias, lo que supone un aumento de dos puntos con respecto a un año antes.

El 016 es el número de atención a las víctimas de violencia de género. Es gratuito y no queda en las facturas, aunque es necesario eliminarlo del registro de llamadas.

 

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