Team4Ghana, una ONG con raíces burgalesas, ha comenzado a construir una escuela en el país africano

Los trabajos de construcción de la nueva escuela en Luisa (Ghana) ya han comenzado. /Ayilo John Baptist
Los trabajos de construcción de la nueva escuela en Luisa (Ghana) ya han comenzado. / Ayilo John Baptist

El burgalés Roberto López es el presidente y fundador de Team4Ghana | Trabajan por mejorar las condiciones de vida de la infancia en Ghana, donde ya han empezado a construir una escuela

AYTHAMI PÉREZBURGOS

Actualmente, los 145 niños de la comunidad de Luisa, situada al norte del país africano de Ghana, tienen que andar durante más de una hora para superar los varios kilómetros que los separan del centro educativo más próximo. Allí tampoco disponen de muchos medios. Otros muchos chavales no acuden a la escuela porque deben ayudar en los trabajos de cultivo y ganadería. Todo ello desemboca en una generación perdida.

Allí, en ese lugar, se está construyendo actualmente una escuela gracias a la ONG española, con raíces burgaleses, Team4Ghana. Roberto López, ingeniero aeronáutico burgalés de 30 años, es el presidente de Team4Ghana. La construcción de esta escuela era «el objetivo principal» de esta organización y el «más ilusionante» y ya se está convirtiendo en una realidad en Luisa.

Detrás de Team4Ghana hay tres nombres, el del burgalés Roberto López y los de Diego Bustos y José Enrique Pérez, los tres fundadores. Después de una estancia de tres meses en Ghana en el verano de 2016, dos de los fundadores de la ONG se dieron cuenta de la enorme diferencia de oportunidades y de las inmensas desigualdades que ciertos grupos, sobre todo mujeres y niños, soportaban en su día a día. «La experiencia nos marcó tanto que al volver de Ghana quisimos seguir involucrados», confiesa Roberto. Tras volver a España, se pusieron manos a la obra para crear una asociación sin ánimo de lucro, con unos cimientos sólidos y unas ideas claras: mejorar las condiciones de vida de la infancia de las áreas más desfavorecidas de Ghana.

Ganarse a la población local no ha sido fácil, según reconoce Roberto. Pero antes de la construcción de la escuela, Team4Ghana ya levantó en esta comunidad un pozo de agua potable. Habían transcurrido pocos meses desde el nacimiento de la ONG pero las ganas y el movimiento de sus miembros consiguieron recaudar el dinero suficiente para llevar a cabo este, su primer proyecto.

Es muy importante que la comunidad local se implique en el proyecto para que lo sientan como lo que es, propio. / Ayilo John Baptist

La comunicación con los constructores locales desde España no ha sido fácil, como reconoce Alejandra García, arquitecta burgalesa que se ha encargado, junto con Aida y Pablo, de adaptar los planos para que la escuela sea una realidad. «Hemos aprendido mucho de las técnicas de construcción que emplean y hemos intentado darle toda la calidad posible y maximizar los recursos ajustándolos al presupuesto», explica Alejandra. Han sido meses de mucho trabajo pero la sensación es «gratificante en lo personal y profesional»

La construcción de la escuela comenzó hace más de diez días. Se construirá un centro con tres aulas, una sala de profesores, el despacho del director y un almacén en un plazo estimado de unos tres meses. Los más de 250 niños de Luisa sin escolarizar tendrán un centro cerca al que poder asistir. Se trata de un proyecto a largo plazo. La ONG sigue recaudando dinero para esta escuela porque la intención es ampliarla. «Ya hemos tenido en cuenta cómo integrar el segundo edificio para que todo sea un mismo volumen», aclara Alejandra.

Implicación comunidad local

Como apunta Roberto, algunos centros o guarderías que han construido otras organizaciones por la zona están vacíos. ¿Qué cambia aquí? La implicación de la comunidad local. Esta no es una escuela que una ONG hace para los habitantes de Luisa alejada de ellos. No, la están levantando constructores locales y para llegar hasta aquí se ha estado en contacto continúo con los habitantes para conocer sus necesidades y que se sintiesen escuchados y comprendidos. Como señala Alejandra «Team4Ghana huye del tópico de salvador 'blanquito' que va a resolverles la vida. Simplemente es un medio para financiar los proyectos que surgen allí».

«Involucrar a los habitantes de allí es fundamental para que sientan la escuela como propia. Es una zona muy rural en la que no se da mucha importancia a la educación», señala Roberto.

Todos los miembros de esta ONG con raíces burgalesas son voluntarios y este año los arquitectos Aida y Pablo se costearán su billete para acudir al lugar y trabajar en la escuela. En su página web aparece toda su información y proyectos a largo plazo porque Team4Ghana es una 'familia' con muchas ganas de aportar lo mejor de ellos para cambiar lo peor de la vida de otros.

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