Europa prohibirá las pajitas y las cucharillas de plástico desde 2021

Plásticos recogidos del mar por Greenpeace./EFE
Plásticos recogidos del mar por Greenpeace. / EFE

Las botellas de refrescos o de agua deberán estar fabricadas en un 25% con productos reciclables dentro de siete años

J. LUIS ALVAREZ y DANIEL ROLDÁNMadrid

La Unión Europea ha cerrado un acuerdo para eliminar los plásticos de un solo uso del Viejo Continente para 2021. Y los representantes de los Estados y los de la Eurocámara lo han hecho en un tiempo récord: siete meses desde que la Comisión lanzara la propuesta. Ahora necesita el aval del pleno del Parlamento Europeo y del Consejo de la UE para que se apruebe el próximo año y entre en vigor dentro de dos, cuando los países lleven la normativa europea a sus legislaciones.

Este «acuerdo político provisional» prevé diferentes medidas de aplicación. Donde haya alternativas fácilmente disponibles y asequibles, se prohibirán en el mercado productos de plástico de un solo uso como bastoncillos de algodón, cubiertos, platos, pajitas, agitadores para bebidas, palos para globos, productos de plástico oxo-degradable -contienen aditivos que promueven la oxidación y que ese plástico se descomponga en microfragmentos- y los recipientes fabricados con poliestireno expandido como por ejemplo los de las hamburguesas, los cafés para llevar o las bandejas de la carne que venden en los supermercados.

Respecto a otros productos plásticos, el acuerdo contempla limitar su uso a través de una reducción nacional del consumo, por los requisitos de diseño y etiquetado y por las obligaciones de gestión de residuos. «Con este acuerdo demostramos que Europa toma decisiones inteligentes sobre economía y medio ambiente y avanza hacia una nueva economía circular del plástico», apuntó el vicepresidente y comisario de Fomento del Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, Jyrki Katainen. «Hemos hecho un gran esfuerzo para reducir la cantidad de productos de plástico de un solo uso en nuestra economía, en nuestros océanos y en nuestros cuerpos», comentó su homólogo de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca, Karmenu Vella.

El acuerdo alcanzado asegura que los fabricantes paguen por la gestión de residuos y las limpiezas de varios artículos de plástico de un solo uso, como las colillas y las artes de pesca. Desde 2025, las botellas de bebidas PET -las más habituales en refrescos o aguas minerales- deberán ser en un 25% provenientes de plásticos reciclados, porcentaje que subirá cinco puntos en 2030. También destaca la obligación de etiquetar, en los productos de consumo, la presencia de plásticos y sus impactos ambientales. Unas reglas «más estrictas» para los productos y envoltorios plásticos, que son algunos de los agentes más contaminantes de los mares de todo el mundo. «La basura en el mar es un problema global creciente», indicó la ministra austriaca de Sostenibilidad y Turismo, Elisabeth Köstinger quien, además, recordó que en 2050 el plástico tirado al mar pesará más que los peces que lo habitan.

Por su parte, las organizaciones ecologistas aplaudieron el acuerdo pero coincidieron, tanto Greenpeace como Amigos de la Tierra, en que la propuesta llega con un retraso de cuatro años en «el objetivo de recoger selectivamente el 90% de las botellas de plástico». También recordaron que no recoge ningún objetivo vinculante a nivel de la UE para reducir el consumo de otros envases de alimentos y vasos, y hay una falta de obligación para los países de la UE de adoptar esos objetivos. La directiva solo manifiesta que los países deben «reducir significativamente». «España ha sido uno de los países que ha apostado fuerte por medidas ambiciosas durante las negociaciones, pero ahora debe comprometerse también a responsabilizar a los productores para que reduzcan de forma drástica la producción de envases de plástico de un solo uso y fomenten los envases reutilizables», apunto Alba García, de Greenpeace.

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