Ocho de los quince detenidos por la agresión sexual en el metro de Barcelona quedan libres

Ocho de los quince detenidos por la agresión sexual en el metro de Barcelona quedan libres

Dos de los atacantes a una joven en Santa Coloma son menores y ninguno está bajo tutela de la Generalitat

CRISTIAN REINOBarcelona

Los Mossos d'Esquadra dejaron este lunes en libertad a ocho de los quince jóvenes magrebíes que el domingo por la noche fueron detenidos en Santa Coloma de Gramanet acusados de agresión sexual a una joven y de apuñalar a su pareja con un arma blanca en una parada de la línea 9 del metro de Barcelona. La policía catalana dejó este lunes la detención sin efecto de ocho ellos a la espera de que sean citados por el juez.

Dos de los arrestados afirmaron ser menores de edad, por lo que fueron puestos a disposición de la Fiscalía para que les realice las pruebas pertinentes, que determinaron que no habían cumplido los 18 años. Ninguno de los dos estaba bajo tutela de la Generalitat porque no estaban identificados. El caso provocó este lunes conmoción en la localidad barcelonesa y causó una nueva tormenta política. El asunto de los menores que viven sin ningún control por parte de la administración catalana ya llueve sobre mojado. Solo hace una semana, la Generalitat tenía que salir al paso de las acusaciones de practicar la demagogia, pues defiende con ahínco la acogida de migrantes, mientras los centros de menores regionales están saturados y decenas de los menores migrantes indocumentados duermen en condiciones muy precarias en comisarías de los Mossos.

El Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet, gobernado por el PSC, no dejó este lunes en buen lugar a la Generalitat, pues su alcaldesa, Nuria Parlón, afirmó que el consistorio barcelonés ya había alertado reiteradamente a la administración autonómica sobre el grupo implicado en la agresión sexual. La alcaldesa habló de grupo «localizado» del que ya había informado en las juntas de seguridad. «En ningún momento se nos ha notificado que existiera este caso», afirmó, en cambio, el consejero de Trabajo y Asuntos Sociales, Chackir el Homrani.

Delincuentes comunes

Los hechos ocurrieron el domingo a las seis de la mañana. El grupo de jóvenes increpó a la joven en el vagón del tren del metro. Se bajaron con ella en la parada de Can Peixauet y se colaron en el mismo ascensor. Allí, los presuntos agresores acosaron a la joven, realizándole tocamientos. Intentaron besarla y tocarle la entrepierna. La joven consiguió sacar el móvil y llamar a su pareja, que acudió a socorrerla. La esperaba fuera de la estación. Intentó defenderla, pero fue apuñalado en un costado, hasta el punto que tuvo que ser atendido por una lesión leve en el hospital. Este lunes seguía ingresado pero ya se encontraba fuera de peligro. Tras la presunta agresión sexual y la puñalada, los detenidos salieron de la estación y corrieron, unos cien metros, hasta la casa okupada en la que vivían. Una situación casi generalizada en barrios y pueblos de Cataluña.

La Policía Local no tardó en encontrarlos, ya que a algunos de ellos los tenía fichados por haber cometidos robos con violencia en el último mes. En el pasado, uno de ellos había estado tutelado por la Generalitat. Pasó por el sistema de protección hace unos tres años, aunque actualmente estaba desvinculado de éste y tiene cerca de 20 años, según la secretaria de Infancia, Adolescencia y Juventud de la Generalitat, Georgina Oliva. Operarios de los servicios municipales de Santa Coloma tapiaron este lunes el edificio donde vivían algunos de los jóvenes. Los vecinos respiraron algo más aliviados, ya que según confesaron lo que ocurrió en el metro no les causó ninguna sorpresa.

Por ello, el Ayuntamiento de Santa Coloma hizo un llamamiento a la Generalitat para abordar «de manera global y como problema de país» la presencia de estos jóvenes que circulan por Cataluña sin residencia. El consistorio considera que cometen «diferentes delitos y faltas, generando alarma e inseguridad en las ciudades catalanas», y que es un problema que no puede ser abordado localmente sino con medidas urgentes coordinadas por la Generalitat.

El gobierno catalán señaló que gestiona la situación de 2.500 menores en el sistema de protección. Otros 3.000 adolescentes sin hogar fijo llegaron a Cataluña en octubre y el Ejecutivo catalán admitió que la acogida de menores «está tensionada». Pero pidió, sobre todo al consistorio, que no se criminalice ni se estigmatice a los llamados 'mena', como se conoce a los menores extranjeros no acompañados.

 

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