El Gobierno italiano abre otro frente en la guerra de las vacunas

La ministra italiana de Sanidad, Giulia Grillo./EFE
La ministra italiana de Sanidad, Giulia Grillo. / EFE

El actual Ejecutivo desoye a los médicos y posterga la obligatoriedad de proteger a los menores de seis años si quieren ser escolarizados

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

El mes de septiembre se caracteriza por la vuelta al trabajo (de los mayores) y el regreso a las aulas de los más pequeños de la casa. Pero a los padres italianos se les ha unido un problema más al habitual de tener los horarios controlados, el material escolar en perfectas condiciones y la ropa preparada: las vacunas. ¿Debe mi hijo tenerlas todas puestas para poder estar matriculado? Según la ley del país transalpino que se aplicaba hasta junio, sí. El anterior Ejecutivo de Matteo Renzi, formado por el Partido Demócrata y el Nuevo Centroderecha, endureció la legislación hace un año ante el incremento del número de niños sin vacunar que tiene el país. La muerte de dos menores el año pasado (uno tratado con homeopatía para curar una otitis y otro que falleció de sarampión contagiado por sus hermanos, todos sin vacunar) azuzó el debate.

Pero el nuevo Gobierno, formado por el Movimiento 5 Estrellas y la Liga, cambió de idea y decidió aplicar la llamada «obligación flexible». Es decir, retrasar hasta el curso 2019-2020 la exigencia de tener a los niños protegidos con diez vacunas (entre ellas se encuentran las de polio, difteria, tétanos, sarampión y rubeola) para poder escolarizados. Una decisión -el decreto Milleproroghe fue apoyado por el Senado y que debe ser refrendada por la Cámara de los Diputados a la vuelta de las vacaciones- muy criticada por los directores de los colegios y los médicos. «Es muy sorprendente que un número limitado de personas imponga una medida tan irracional e irresponsable», comentó Alberto Villani, presidente de la Sociedad Italiana de Pediatras.

«El Gobierno está tomando medidas en base a noticias falsas», apuntaron por su parte las federaciones de cirujanos italianos. «Es una página vergonzosa en la historia de la República que amenaza la salud de los niños débiles e indefensos para congraciarse con la parte más ignorantes y oscurantista del país», indicó el virólogo Roberto Burioni, defensor de las vacunas y de la medida tomada por el anterior Ejecutivo. Esta defensa le ha llevado a recibir amenazas por las redes sociales, donde aparece un montaje con su cara como objetivo de las Brigadas Rojas, antigua banda terrorista de extrema izquierda. Unos hechos que está estudiando la policía. «Me han comparado con Hitler o Goebbels», señaló hace unos días en los medios italianos.

La ministra de Sanidad, Giuilia Grillo, ha moldeado su discurso de los últimos meses, pasando de una defensa de la no vacunación a una postura de «no coacción». Además, prepara un nuevo proyecto de ley muy complejo, que va a obligar a vacunar a los niños según la región, el momento del año o la tasa de vacunación. Una idea que no gusta nada a los galenos.

Falsas creencias

El aumento de los casos de diferentes enfermedades fue el argumento esgrimido por el Gobierno de Italia, un país donde no se alcanza el 95% de la población vacunada para lograr el umbral de inmunidad de grupo que reclama la Organzaición Mundial de la Salud (OMS). España, en cambio, supera ese porcentaje sin problemas. Esa falta de protección grupal, unida al discurso de los antivacunas -grupo poderoso en Italia- y a las falsas creencias sobre los aspectos nocivos de las vacunas han hecho que enfermedades repunten de forma alamante en Italia y otros países.

En los primeros seis meses de este año, en el país trasalpino se han dado 2.020 casos de sarampión

La oficina regional de la OMS alertó de que en 2017 se produjeron 21.315 casoso de sarampión en 2017, cuatro veces más que el año anterior. Murieron 35 personas. Encabezaron esta clasificación Rumanía (5.562), Italia (5.006) y Ucrania (4.767). España, por el contrario, solo reportó 152 casos. «Es una tragedia que simplemente no podemos aceptar», afirmó la doctora Zsuzsanna Jakab, directora Regional de la OMS para Europa. «Cada nueva persona afectada por el sarampión en Europa nos recuerda que los niños y adultos no vacunados corren el riesgo de contraer la enfermedad y contagiarla a otras personas que quizás no puedan vacunarse», añadió. Y para este año, el ritmo de crecimiento se mantiene. En los primeros seis meses, ya se han dado 2.020 casos en Italia o 2.230 en Grecia según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. En España, se han dado 184 pacientes.

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