Retiran el soporte vital a Lambert, símbolo de la muerte digna en Francia

Mujer sujetando cartel Vicent Lambert./ BERTRAND GUAY
Mujer sujetando cartel Vicent Lambert. / BERTRAND GUAY

El hombre sufrió un accidente de tráfico en 2008 que le dejó tetrapléjico y totalmente dependiente

PAULA ROSASCorresponsal en París

Si nada vuelve a impedirlo, Vincent Lambert podrá morir en los próximos días como siempre han deseado su esposa, los doctores que lo tratan desde hace más de una década y la mayor parte de sus hermanos: sin prolongar de forma inútil su agonía. Su médico anunció hoy la desconexión de este antiguo enfermero de 42 años, tetrapléjico en estado vegetativo, de las máquinas que lo mantienen con vida. La más alta autoridad jurídica francesa dio luz verde la semana pasada a la retirada de las sondas que lo alimentan e hidratan y este martes, en un correo electrónico enviado a cada uno de los miembros de su familia, el doctor Vincent Sánchez anunció que la cuenta atrás ha comenzado. El procedimiento irá acompañado de una sedación profunda para que el paciente no sufra. Su cuerpo se irá apagando poco a poco por falta de agua y alimento.

El caso de Lambert, que se batalla desde hace más de seis años en los tribunales, ha dividido a Francia y provocado un cisma en su familia, entre los que quieren acabar con su agonía -su esposa y tutora legal y seis de sus hermanos- y sus padres, católicos ultras que han ido frenando su desconexión a base recursos legales. La justicia, incluido el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ha dado la razón en cada etapa a los doctores y a su mujer.

El lunes, ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, su madre hizo un «llamamiento de socorro» agotadas todas las vías legales. «Sin su intervención, mi hijo Vincent será eutanasiado por un médico debido a su discapacidad cerebral», señaló Viviane Lambert, quien aseguró que «se encuentra en un estado de conciencia mínimo, pero no es un vegetal». Los sucesivos equipos médicos que lo han tratado no opinan lo mismo. Los mínimos gestos y reacciones que a veces experimenta son automáticos, aseguran, y mantenerlo con vida supone un «ensañamiento terapéutico».

Lambert ya había sido desconectado en dos ocasiones, la última el 20 de mayo, aunque durante unas pocas horas. El Tribunal de Apelaciones de París decretó que volviera a ser alimentado hasta que el Comité de la ONU para los Discapacitados se pronunciara sobre el fondo de su caso. Pero la Corte de Casación anuló el viernes esa decisión, al entender que el tribunal de apelaciones no era competente. Los padres anunciaron entonces que denunciarían a los médicos por «asesinato con premeditación» si llegaban a desconectar a su hijo.

Más información