Proyecto Hombre realizó 12 intervenciones en empresas con trabajadores adictos

Ibercaja, Cajacírculo, FAE y Proyecto Hombre hacen equipo para llevar a cabo este convenio/IAC
Ibercaja, Cajacírculo, FAE y Proyecto Hombre hacen equipo para llevar a cabo este convenio / IAC

En el marco del convenio suscrito con FAE y las fundaciones Cajacírculo e Ibercaja, la asociación trabaja en la sensibilización, la prevención y la atención de empleados que padecen algún tipo de adicción

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Las empresas burgalesas tienen trabajadores con adicciones al alcohol, las drogas, el juego o las nuevas tecnologías. Esta afirmación no puede sorprender a nadie, dado que las compañías son solo una pequeña muestra de la sociedad en la que el consumo, y en algunos casos la adicción, es algo más habitual de lo que se cree. De hecho, según datos ofrecidos por Manuel Fuentes, director de la Fundación Candeal Proyecto Hombre, el 2,2% de los españoles consumen cocaína y el 11% cannabis. Se trata de dos datos que reflejan esa afección del consumo de dos tipos de estupefacientes.

Y cuando la adicción a las drogas, el alcohol, el juego o las nuevas tecnologías entra en la empresa, los trabajadores bajan su productividad, aumentan su riesgo de sufrir bajas y cuando las sufren son tres veces más costosas. Además, entre un 20 y un 25% de los casos de accidentes en la empresa ocurren en trabajadores que se encuentran bajo los efectos del alcohol o las drogas. Estos datos, ofrecidos esta mañana por el presidente de FAE, Miguel Ángel Benavente, son el motivo por el que FAE y las fundaciones Cajacírculo e Ibercaja llevan desde 2016, firmando un convenio de colaboración con Proyecto Hombre para que se combata el consumo de alcohol, drogas, juego o nuevas tecnologías en el espacio empresarial.

Entre un 20 y un 25% de los casos de accidentes en la empresa ocurren en trabajadores que se encuentran bajo los efectos del alcohol o las drogas

Esta mañana se ha vuelto a suscribir este acuerdo cuyos protagonistas consideran que ha demostrado su eficacia con datos. Para Benavente, «el resultado ha sido plenamente satisfactorio» y es merecedor de continuar en esta línea, llegando a introducir líneas de mejora, como los programas de prevención a las adicciones que se dan a trabajadores padres, con el objetivo de que detecten y actúen comportamientos adictivos en sus hijos. Este planteamiento tiene un «efecto multiplicador», según Fuentes, ya que permite sensibilizar a los padres y prevenir en la generación venidera.

Asimismo, más allá de las actuaciones que se realizan en el marco de este convenio, Proyecto Hombre ofrece un número de atención permanente a trabajadores y empresarios, ya que en todos los casos, la aceptación de la adicción es traumática y siempre se tiende a la negación y la ocultación del problema.

Mayores y jóvenes

Por último, cabe destacar que las múltiples adicciones que pesan sobre la sociedad no suelen guardar un patrón habitual o un perfil concreto cuando se trata de trabajadores con ingresos. Fuentes destaca que se encuentran con casos muy complicados de trabajadores mayores, en su última etapa profesional, que son adictos al alcohol y lo consumen a diario. Por otro lado están los menores de 35 años que focalizan el consumo de sustancias adictivas durante el fin de semana y causan bajas encubiertas los lunes y martes.