Lacalle cruza una «línea roja» no incluyendo su reprobación en el orden del día del Pleno

Imagen del Pleno municipal/GIT
Imagen del Pleno municipal / GIT

PSOE, Imagina y Cs denuncian que el alcalde ha dejado fuera la propuesta registrada por la oposición, pese a hacerlo en tiempo y forma | Fuerza una moción de urgencia

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Si no quieres sopa, toma dos tazas. La proposición para reprobar la actitud del alcalde de Burgos, Javier Lacalle, presentada por la oposición tendrá que debatirse como moción de urgencia. El regidor, «en un hecho sin precedentes», no la ha incluido en el orden del día del Pleno municipal, pese a haberse registrado en tiempo y forma, según han denunciado PSOE, Imagina y Cs.

Las tres formaciones, en una nota conjunta, han explicado que la proposición se ha registrado esta mañana, junto con las otras tres que de manera independiente presenta cada uno de los grupos municipales. A ellas se suman las dos conjuntas de toda la Corporación, «que no se imputan a ningún grupo», por lo que no habría razón alguna para dejar fuera del orden del día la propuesta de reprobación.

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El alcalde «ha cruzado una nueva línea roja sin precedentes», insisten las formaciones, calificando lo ocurrido de «hecho muy grave, que vulnera la capacidad propositiva reconocida legalmente a los grupos políticos». Un comportamiento «soberbio y autoritario» de Javier Lacalle, que «no hace sino acreditar» la necesidad de reprobar al regidor burgalés. «Con esta decisión, Lacalle se califica a sí mismo, demostrando un gran nerviosismo e inmadurez democrática e institucional».

PSOE, Imagina y Cs recuerdan que, pese a la artimaña de Javier Lacalle, el alcalde no va a poder impedir la reprobación. Se presentará como moción de urgencia y el debate se hará mucho más tarde, prácticamente al finalizar el Pleno, pero con los votos de la oposición, 14 de 27, tendrá que debatirse y se aprobará, recuerdan.

Hartazgo o «bufonada»

La iniciativa de la oposición nace fruto del «hartazgo» por la «utilización partidaria y electoralista de los recursos municipales» que hace el alcalde, así como por el «reiterado incumplimiento de la mayoría de los acuerdos adoptados por el Pleno del Ayuntamiento de Burgos». Además, lleva a cabo inversiones sin consensuarlas con nadie, mientras obvia los acuerdos políticos, explicaban esta mañana.

Por su parte, el PP ha calificado la iniciativa de «bufonada» y «pataleta infantil», criticando que Cs se sume como «apéndice de los populistas radicales de Podemos/Imagina y el PSOE». A juicio de la formación, la reacción de la oposición es fruto del «nerviosismo» que ha generado la candidatura de Javier Lacalle y reproduce el «ridículo» de la moción de censura.