La beatificación de la burgalesa Marta Obregón, en manos de Roma

Imagen del acto celebrado ayer/Ricardo Ordóñez/ICAL
Imagen del acto celebrado ayer / Ricardo Ordóñez/ICAL

La instrucción de este proceso se lleva a cabo desde el 2011 y ahora viajará a Roma para abrir un nuevo proceso canónico

Burgos Conecta
BURGOS CONECTABurgos

La Facultad de Teología de Burgos acogió ayer la clausura del proceso diocesano de la causa de beatificación de Marta Obregón, la joven asesinada en 1992 por el conocido como 'violador del ascensor'. De esta manera concluye la instrucción de un proceso llevado a cabo en la diócesis desde el año 2011 durante el cual se ha recopilado numerosa documentación civil y canónica sobre la joven, y que viajará ahora hasta Roma, donde se abrirá un nuevo proceso canónico para su estudio encabezado por la doctora Silvia Correale, informa ICAL.

El acto, celebrado en la capilla del centro teológico, consistió en una celebración de la Palabra en la que participaron el arzobispo, Fidel Herráez Vegas, el postulador diocesano de la causa de beatificación,Saturnino López Santidrián, el juez delegado para la causa, Pablo González Cámara, el promotor de Justicia del Arzobispado, Jesús Manuel Val Vallesteros, y un notario, Rafael Casado García.

El arzobispo de Burgos, Fidel Herráez, ha firmado los documentos oficiales
El arzobispo de Burgos, Fidel Herráez, ha firmado los documentos oficiales / Ricardo Ordóñez/ICAL

Los documentos firmados por los presentes viajarán hasta el Vaticano, junto con varias cartas, que darán fe del buen desarrollo del a fase diocesana del proceso. Asimismo, detallarán los motivos por los que la iglesia en Burgos solicita la beatificación de Marta, a la que consideran una joven ejemplar y una figura a imitar.

Marta Obregón tenía 22 años cuando fue asesinada, pasó «por un periodo de luces y sombras en su vida», y decidió dar el paso definitivo a la madurez espiritual siguiendo los valores del evangelio. Siempre contó con el apoyo de su familia, que le ayudó a dar este paso, y se había ofrecido a la Comunidad Neocatecumenal para marchar como misionera itinerante.

Se manifiesta así en su persona una serie de virtudes que animan a los cristianos a seguir su ejemplo, motivo por el cual se promueve su causa de beatificación.