El Colegio de Médicos de Burgos espera que Sanidad subsane «sin heridos» la anulación de la oposición de médico de familia de 2016

Oposiciones de médico de familia en Valladolid/SP
Oposiciones de médico de familia en Valladolid / SP

El fallo del TSJCyL ha caído como un jarro de agua fría entre el personal sanitario y sus consecuencias en Burgos todavía están por valorar

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Si la Atención Primaria no tenía suficientes problemas, ahora llega una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) que anula el listado de aprobados de la oposición convocada en 2016 para cubrir 260 plazas de médico de familia en la comunidad. Una decisión que ha caído como un jarro de agua fría entre los profesionales, poco esperanzados ante la posibilidad de encontrar una solución a la Atención Primaria de Castilla y León.

El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Burgos, Joaquín Fernández de Valderrama, explica que todavía no ha habido tiempo de valorar cómo podría afectar a Burgos esta sentencia, que por otra parte Sanidad ya ha anunciado que va a recurrir ante el Tribunal Supremo. Lo que sí tiene claro es que es un «error» más de la Consejería de Sanidad, dentro de la «horrenda planificación» que se ha venido haciendo.

Un error, insiste, que quienes lo pagan «son los pobres profesionales» y en este caso aquellos que sacaron la oposición, que llevan dos años ocupando una plaza que consideran propia, fija, y que ahora podrían perder si se aplica el mandato de la sentencia. Fernández de Valderrama espera que Sanidad subsane este error«sin heridos», pues se necesitan médicos en Atención Primaria.

Más información

El TSJ ha anulado la oposición porque la Junta incumplió las bases de la convocatoria al rebaja de 45 a 41 el número mínimo de respuestas correctas para aprobar. Se anularon 17 de las 90 pregunas incluidas, así que el tribunal decidió que, si la convocatoria marcaba un mínimo del 50% de las respuestas correctas, había que bajar de 45 a 41 la exigencia. Y el TSJ considera que se han incumplido las bases.

La sentencia obliga a elaborar un nuevo listado, lo que reduciría el número de aprobados y podría dejar hasta 40 plazas, de las 260 convocadas, sin cubrir. La Consejería ya ha anunciado que recurrirá la sentencia, pero mientras se resuelve el contenciosos los médicos que aprobaron en 2016 no podrán presentarse a nuevas oposiciones y, si llegado el momento pierden la plaza, estarán fuera.

Así, los ánimos entre los profesionales médicos están apagados. Y en Burgos, más todavía, con una crisis en la Atención Primaria pendiente de resolución, mientras se estrena gerente. Pilar Sanmartín, secretaria general del Colegio de Médicos, recuerda que muchos profesionales habían conseguido sacar una plaza fija, aunque fuese de médico de área «que no es lo más apetecible», y ahora esas 260 plazas se quedan en el aire. «Si había pocos problamas, ahora uno más», insiste.