Ciudadanos gobernará el Ayuntamiento y la Diputación de Burgos

De izquierda a derecha, Rosario Pérez, Lorenzo Rodríguez, Vicente Marañón y José Ignacio Delgado./María González
De izquierda a derecha, Rosario Pérez, Lorenzo Rodríguez, Vicente Marañón y José Ignacio Delgado. / María González

Vicente Marañón será el alcalde de la ciudad y Lorenzo Rodríguez el presidente de la Diputación | La propuesta de Cs ha sido aceptada por Génova y deberá de ser ratificada por el presidente del PP en Castilla y León

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Vicente Marañón será investido este sábado alcalde de Burgos. El Partido Popular y Ciudadanos han alcanzado un acuerdo en el ámbito regional para que Alfonso Fernández Mañueco (PP) presida la Junta de Castilla y León con el apoyo de la formación naranja a cambio de que los 'populares' acepten a Marañón (Cs) como primer edil de la ciudad del Arlanzón y a Lorenzo Rodríguez como presidente de la Diputación.

El partido liderado por Albert Rivera logró en Burgos el mejor resultado -a nivel municipal- de las nueve capitales de provincia de Castilla y León. El 26 de mayo consiguió cinco de los 27 concejales del Pleno, uno más de los que obtuvo en 2015, mientras que el PP consiguió siete, tres menos que hace cuatro años.

El secretario de Acción Institucional de Ciudadanos, José María Espejo-Saavedra, ha confirmado esta misma mañana en Los Desayunos de TVE un principio de acuerdo par que Ciudadanos gobierne los ayuntamientos de Burgos y Palencia, así como la Diputación de Burgos, quedando en el aire la Diputación de Segovia. A cambio, el Partido Popular se quedaría con la Junta de Castilla y León.

No obstante, este pacto preacuerdo tendrá que ser ratificado por el presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco y contar con el respaldo de Vox en Burgos -que cuenta con dos concejales- para conseguir la mayoría necesaria de 14 concejales. La formación de extrema derecha no ha planteado en ningún momento dificultades para alcanzar un acuerdo que frustre las opciones del PSOE de alcanzar la Alcaldía.

El líder de los socialistas, Daniel de la Rosa, ayer cargaba contra lo que considera un «fraude democrático», consciente de que era cuestión de horas el que PP y Cs cristalizasen un acuerdo para gobernar en la comunidad.

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La Diputación también será naranja

Asimismo, el acuerdo regional también sitúa a Lorenzo Rodríguez, alcalde de Castrillo Mota de Judíos, como presidente de la Diputación Provincial. En este caso, el resultado del pacto está más forzado ya que el PP cuenta con diez diputados por los tres de Cs. En este caso, los once del PSOE tampoco son suficientes para superar a la derecha.

Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta

El acuerdo que dará a Cs el Ayuntamiento y la Diputación, se ha hecho extensivo a un reparto paritario de las consejerías y la cesión del Ayuntamiento de Palencia y la diputación de Segovia.

La propuesta, presentada por Ciudadanos, incluye además el veto al actual candidato popular a la presidencia de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, a renovar al frente de la institución provincial puesto que ya ha superado los ochos años de mandado. De este modo se despeja el camino para que Alfonso Fernández Mañueco sea investido presidente de la Junta y a cambio Ciudadanos logre poder institucional a través de estas tres corporaciones locales.

Ciudadanos tenía previsto ayer que antes de 48 horas estuviera cerrado el acuerdo con el PP para gobernar Castilla y León, aunque este pasaba porque los 'populares' aceptaran que el reparto de las consejerías fuera paritario y, sobre todo, que se recogiera la dimisión de cualquier miembro del Gobierno regional que pueda resultar investigado judicialmente por corrupción política. La dirección regional del partido naranja apuntó que el acuerdo debía contemplar que Alfonso Fernández Mañueco dimita si acabara procesado por posible fraude en las primarias del PP de 2017.

En este punto, el Juzgado de Instrucción número 2 de Salamanca instruye diligencias las la presentación el 4 de junio de una denuncia anónima en la que se impugna el proceso de primarias del PP de Castilla y León, que ganó Alfonso Fernández Mañueco en 2017. Según esta denuncia, Fernández Mañueco, entonces alcalde de Salamanca, solicitó, junto a otros dos concejales, dinero a cargos y asesores del partido (con cantidades de 300 y 500 euros) para pagar las cuotas de afiliados y que, una vez al día, pudiesen votar por él durante el proceso de primarias. La denuncia expone que parte de esos gastos se cubrieron con dinero en B procedente de comisiones ilegales y se aporta el nombre de concejales y diputados provinciales que no estuvieron de acuerdo con esa supuesta forma de proceder.

Fuentes de la mesa de negociación reconocen que en la distribución de responsabilidades de gobierno, Francisco Igea, líder de la formación naranja en Castilla y León y procurador electo, ocuparía la Vicepresidencia de la Junta, mientras que la presidencia recaería en Mañueco. El resto de consejerías se distribuirían a partes iguales entre las dos formaciones.