Una póliza de seguros emitida en Burgos en 1577, expuesta en Medina del Campo

Exposicion del archivo de Simón Ruiz en el Museo de Ferias de Medina del Campo. /Fran Gutiérrez
Exposicion del archivo de Simón Ruiz en el Museo de Ferias de Medina del Campo. / Fran Gutiérrez

Este documento, que puede verse en el Museo de las Ferias de la localidad medinense, ha sido seleccionado entre los pertenecientes al archivo Simón Ruiz

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Burgos, junto con las ciudades de Amberes y Génova, acaparó durante el siglo XVI una de las bolsas más importantes de Europa para la contratación de seguros vinculados al transporte marítimo de mercancías, con la suscripción de alrededor de unas 2.000 pólizas anuales.

El órgano encargado de su gestión era el Real Consulado del Mar Casa de Contratación y Universidad de Mercaderes de Burgos, creado en 1494 por los comerciantes burgaleses para controlar el próspero tráfico de mercancías a Flandes desde puertos como el de Santander, principalmente lana de oveja merina.

Una de esas pólizas, emitida en Burgos el 15 de marzo de 1577, se expone en el Museo de las Ferias de Medina del Campo como uno de los documentos del mes de enero, seleccionado de entre los centenares pertenecientes al Archivo Simón Ruiz custodiado por ese museo que dirige el historiador Antonio Sánchez del Barrio, como recoge EFE.

El documento fue firmado, entre otros, por un vecino de Burgos (Antonio Quintanadueñas), como corredor de seguros, y el mercader Simón Ruiz, domiciliado en Medina del Campo, para asegurar en 1.500 ducados un cargamento de especierías consignado a nombre de Andrés Ruiz, vecino de Nantes y hermano del mercader medinense.

La carga partía en este caso desde el puerto de Lisboa en la nao bautizada como La Trinidad, cuyo maestre era Juan Galíndez, vecino de Muskiz (Vizcaya) y que navegaba con frecuencia desde Portugal a las costas atlánticas europeas, han informado hoy fuentes de la Fundación Museo de las Ferias de Medina del Campo.

El pago de la prima, por parte del asegurado, variaba en función de las condiciones del mercado, la incertidumbres de la ruta por los ataques piratas o la meteorología, la clase de mercancía y a veces en función del tipo de nave utilizada, según explica el historiador Hilario Casado, de la Universidad de Valladolid, en el texto que explicará al visitante el título expuesto.

Otro de los documentos del mes de enero es también una póliza de seguro marítimo correspondiente a un proceso de reclamación ante el Consulado del Mar de Pisa para el cobro de una póliza tras un naufragio protagonizado por mercaderes castellanos de lana, ocurrido cerca del puerto de Livorno (Italia).

La indemnización fue valorada en 977 florines, 16 sueldos y 4 dineros, según las mismas fuentes.