Los problemas a los que se enfrentan los jóvenes empresarios

Los problemas a los que se enfrentan los jóvenes empresarios

El camino del emprendimiento no siempre es fácil y los jóvenes empresarios se han de enfrentar a multitud de problemas para desarrollar sus negocios

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

La economía cambia, al igual que lo hacen los modos de producción, distribución y comercialización. También cambias las normativas y los sectores productivos. Pero lo que no parece cambiar, o al menos no del todo, son los problemas a los que se enfrentan los jóvenes -y no tan jóvenes- empresarios. Y es que, en algunos aspectos, poco o nada ha cambiado. Cierto es que en los últimos años se han ido dando pasos en firme para fomentar el emprendimiento en España, pero todavía queda mucho camino por recorrer.

«Hay que humanizar al empresario», cuya figura «goza de la misma fama que la del político» Sara barriuso

Así lo reconocen los propios jóvenes empresarios, que día a día se dan de bruces con la realidad. Y así lo reitera Sara Barriuso, presidenta de la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), que enumera una serie de inquietudes compartidas por el colectivo.

Sin duda, una de las principales problemáticas a las que se tienen que enfrentar los emprendedores es la tramitación de las licencias de actividad. «La burocracia es horrible», zanja. Sobre todo, añade, cuando hay un local de por medio.

A esta circunstancia se le suman otras propias del régimen de autónomos. En este sentido, abunda Barriuso, los jóvenes empresarios valoran los cambios introducidos por el Gobierno en los últimos meses y la aplicación de medidas como la 'tarifa plana', pero con eso no se da respuesta a todas las inquietudes.

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Así, por ejemplo, desde la AJE se celebran las ayudas para promover las primeras contrataciones, pero se ha detectado una importante barrera a la hora de seguir creciendo. «Para la primera contratación hay ayudas, y a partir de la cuarta o la quinta, la propia inercia de crecimiento de la empresa permite seguir contratando, pero entre medias supone un enorme esfuerzo y un riesgo para las empresas dar el paso», explica Barriuso.

Sin cultura empresarial

A mayores, añade, existen otra serie de factores que condicionan, y mucho, la puesta en marcha de nuevos negocios. Unos factores que enraizan directamente con la propia cultura empresarial de España. «No hay cultura empresarial», subraya la presidenta de AJE. Así de simple. De hecho, insiste con resignación y cierta sorna, «la figura del empresario goza de la misma fama que la del político». Y eso, a su juicio, debería cambiar. «Hay que humanizar al empresario», que no es sino una persona que «quiere ganarse la vida» con su esfuerzo, igual que el resto.

Además, en España «se penaliza más» a los empresarios que no tienen éxito en su primera aventura. «Cuando te estrellas una vez, te rechazan», y eso no sucede en otros países de nuestro entorno, concluye.

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