El Vivero de Empresas, un lugar en el que caben todos

El Vivero de Empresas y el Espacio Emprende se han convertido en los últimos años en los referentes de los jóvenes empresarios de la ciudad

El Vivero de Empresas comparte instalaciones con el Espacio Emprende en la calle Fundación Sonsoles Ballvé./GIT
El Vivero de Empresas comparte instalaciones con el Espacio Emprende en la calle Fundación Sonsoles Ballvé. / GIT
Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

En el Vivero de Empresas caben todos. Técnicos de drones, fotógrafos, administradores de fincas o comercializadores de calcetines. Sólo hace falta una idea original y viable y, sobre todo, ganas de desarrollarla. La instalación municipal, ubicada en la calle Fundación Sonsoles Ballvé, se ha convertido de un tiempo a esta parte en un auténtico referente para los emprendedores burgaleses, que han encontrado en ella el escenario perfecto para dar sus primeros pasos.

Actualmente, son seis las empresas radicadas en la instalación, pero en los más de cuatro años de vida de la misma, han pasado por allí hasta 17 firmas. Siete continúan en activo, y muchas de ellas con buenos resultados económicos, mientras que otras cuatro han acabado muriendo por unas cuestiones u otras tras el primer paso.

Un primer paso para el que tanto el Vivero de Empresas como el Espacio Emprende, que comparte infraestructura, se antojan de mucha ayuda. Así lo explica la presidenta de Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), Sara Barriuso, que destaca que el Vivero «es un caramelito» para los nuevos empresarios. «Se ofrece un local a pie de calle a precios muy competitivos, sin gastos de suministros y con grandes oportunidades para crecer» gracias a las sinergias generadas por los inquilinos y a las tutorías de las dos trabajadoras del Espacio Emprende, que hacen «un trabajo increíble».

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Con esas condiciones, son muchos los que llaman a la puerta del Vivero, gestionado desde el primer día por AJE en virtud del convenio firmado con el Ayuntamiento. Anteriormente, la ocupación de los espacios de trabajo se ofertaba en convocatorias cerradas, un planteamiento que cambió tiempo atrás para dar mayor «flexibilidad» a la instalación. Ahora, la convocatoria permanece siempre abierta y en cuanto se queda un espacio libre, se echa mano de la lista de solicitudes. Unas solicitudes que son valoradas previamente por técnicos municipales y que, en caso de ser aprobadas, dan permiso a los adjudicatarios para disfrutar del local por un periodo máximo de tres años. A partir de ese momento, se entiende que la empresa debería ser capaz de sobrevivir por sí misma en el mercado.

Además, la actividad del Vivero de Empresas se complementa con la del Espacio Emprende, un lugar dedicado al asesoramiento y formación constante de emprendedores. Así, periódicamente se desarrollan actividades vinculadas a los programas Emprendizaje y Aprendizaje, que abordan diferentes cuestiones de interés. De hecho, son los propios empresarios los que plantean sus inquietudes a través de formularios y los responsables del Espacio Emprende intentar dar respuesta a dichas inquietudes a través de charlas sobre temáticas tan dispares como redes sociales o derecho mercantil.

El Espacio Emprende organiza multitud de actividades.
El Espacio Emprende organiza multitud de actividades. / GIT

A este respecto, desde AJE se subraya el esfuerzo por «individualizar» el «seguimiento» de los diferentes proyectos y por ofrecer una «consultoría» eficaz en cada caso.

Un segundo Vivero

Sea como fuere, lo cierto es que los resultados del Vivero y el Espacio Emprende están siendo más que satisfactorios. Así lo entienden los inquilinos que han pasado por allí, la AJE y el propio Ayuntamiento. De hecho, esa satisfacción ha facilitado la firma de la prórroga del convenio suscrito en su día entre el Consistorio y los jóvenes empresarios.

Un convenio que, visto lo visto, tiene visos de continuar. Es más, sobre la mesa de trabajo está la posibilidad de abrir un segundo Vivero. ¿Cuándo? «Nosotros lo acogeríamos con los brazos abiertos». «Sabemos cómo gestionarlo» y «es el momento ideal», asegura Barriuso.

En la misma línea se mueve el propio concejal de Juventud, José Antonio Antón, que asegura que si por él dependiera, ya estaría en marcha ese segundo Vivero, puesto que «cada vez más gente llama a la puerta» del Ayuntamiento. El problema, reconoce, es la disponibilidad de espacios. «Hemos estado buscando un local» idóneo para ubicar el segundo Vivero, pero de momento, «no lo hemos encontrado», explica el edil. Además, la puesta en marcha del nuevo área de empleo joven del Ayuntamiento debería ser la encargada de encauzar éste y otros asuntos relacionados, abunda Antón.

Asimismo, sobre la mesa de trabajo también está la posibilidad de abrir en un futuro un Vivero de carácter industrial. Se trata de una idea lanzada tiempo atrás que por el momento se ha tenido que aparcar. Y es que, a pesar del potencial que pudiera tener una infraestructura de estas características, la puesta en marcha de una instalación capaz de albergar actividades industriales exigiría de una inversión muy fuerte. Palabras mayores.

 

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